Una cara más limpia y reluciente

Jose Manuel Jamardo Castro
J. M. JAMARDO RIBEIRA

BARBANZA

La llegada del verano provoca un importante incremento en la demanda de presupuestos para pintar las viviendas Llega el verano y los propietarios de viviendas aprovechan el buen tiempo para hacer las reformas necesarias en el hogar. Una de las prioridades en Galicia es pintar. En la comarca hay diversas empresas especializadas que se dedican a esta actividad y sus compromisos se multiplican en la época estival. Con el fin hacer frente a la fuerte demanda aumentan las horas de trabajo para tener contento al cliente. Sin embargo, hay propietarios que por ahorrarse un dinero, o por que le gusta, prefieren hacerlo ellos. De todos modos, el «lavado de cara», en especial en las casas unifamiliares, se lleva a cabo con bastante frecuencia.

07 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La zona de Barbanza no es la Costa del Sol con sus casas blancas y relucientes. Pero poco a poco los propietarios van asumiendo otros hábitos y la mayoría tienen las fachadas en perfecto estado. Apenas quedan viviendas que tienen los colores del barco del dueño. Ahora se busca una estética acorde con el entorno, y el blanco y los tonos claros prevalecen por toda la comarca. Antaño, los alcaldes se veían obligados a sacar bandos mediante los cuales se recomendaba a los vecinos mantener en condiciones las fachadas de las casas. Una mano de cal era suficiente para cumplir la normativa municipal hasta el próximo año. Pero los tiempos han cambiado. En la actualidad los edificios mantienen el tipo , con muy raras excepciones. Pintar es una de las reformas más usuales en el hogar. La humedad existente en Galicia provoca que las paredes no soporten los duros inviernos. Ante esta situación, se hacen necesarios los servicios de un profesional. Aumento de la demanda El gerente de Decoraciones Enrique Lago, de Muros, señaló que en la época estival no paran. Las peticiones de presupuestos y los contratos aumentan considerablemente en verano. Así, explica que la gente es consciente de la importancia de tener en condiciones las fachadas, sin descuidar el estado de las paredes interiores. Contratar a un equipo profesional está al alcance de casi todos, según explicó Enrique Lago, ya que lavar la cara del interior de una vivienda es asequible a casi todos los bolsillos. Unos cien metros de pared puede costar unos 600 euros (100.000 pesetas), un trabajo de lo más sencillo. A partir de ahí, dependiendo de la calidad del material, puede llegar a valer casi el doble. Las tendencias, según este profesional, son los colores claros. Sin embargo, el blanco continúa siendo el rey de la casa , ya que es el más reclamado. Las diversas opciones de modernos materiales también facilitan la labor a la hora de dar un presupuesto. El liso de siempre y el picado , que se aplica con unos rodillos especiales, son las especialidades que más se utilizan en interiores, dejando a gran distancia a un novedoso y también conocido producto denominado gotelé , que apenas tiene salida.