Dos santiagueses asaltan en una hora diez establecimientos en el centro de Boiro

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. BLANCO RIBEIRA

BARBANZA

Los individuos, que fueron detenidos por la Policía Local cuando huían en taxi, lograron hacerse con 900 euros Con precisión, rapidez y experiencia. Así actuaron los dos «manitas» que, entre las tres y las cuatro de la tarde de ayer, rompieron las cerraduras de una decena de establecimientos comerciales del casco urbano boirense. Su objetivo era el dinero de las cajas que, por tratarse de día de mercadillo, era más sustancioso. Aún así, sólo lograron reunir unos 900 euros (150.000 pesetas) y ni siquiera llegaron con ellos a destino, ya que los agentes de la Policía Local boirense interceptaron a los dos individuos, residentes en Santiago, en las inmediaciones de la vía rápida de Barbanza, cuando intentaban huir en un taxi que acababan de tomar.

14 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Aprovechando que buena parte de los establecimientos comerciales dejan la reja metálica sin bajar al mediodía, los dos manitas recorrieron el casco urbano de una punta a otra, desde la zona de Cimadevila hasta la rotonda que conduce a Praia Xardín. Fue precisamente en esta zona donde comenzó el fin de su odisea. Poco antes de las cuatro de la tarde, la propietaria de droguería Jesusa y su hija vieron cómo un joven abandonaba el establecimiento que tenían cerrado. Cuando intentaron entrar, comprobaron que la puerta estaba abierta y salieron tras el individuo, que ya estaba intentando puentear un autómovil. Al darse cuenta de que lo seguían, salió corriendo. La dueña de la tienda, Mari Carmen Suárez Lojo, alertó a los agentes de la Policía Local de Boiro, quienes iniciaron la búsqueda. Pronto encontraron la pista crucial. El joven había levantado las sospechas de los propietarios de un bar en el que entró precipitadamente y pidió al camarero que le llamara un taxi. En este establecimiento se olvidó el arma del delito: una llave inglesa que, presuntamente, utilizó para quitar las cerraduras de las puertas. Los agentes pusieron en alerta a la policía de Rianxo para que se apostara en la vía rápida y detuviera a un taxi de Boiro. Pero no hizo falta. Los policías boirenses decidieron perseguir al vehículo pero, poco antes de acceder a la vía rápida, se dieron cuenta de que el coche que los seguía era en el que viajaban los presuntos ladrones. Éste se había desviado anteriormente para recoger al segundo individuo. La presencia de los agentes llevó a los presuntos ladrones a intentar esconder el botín, metiéndolo bajo el asiento del conductor, donde fue hallado durante una inspección llevada a cabo en el cuartel de la Guardia Civil de Boiro. Fue la colaboración de este cuerpo, de la Policía Local y de los vecinos la que posibilitó la detención de los ladrones y la recuperación del dinero robado.