Los farmacéuticos que participan en la iniciativa acudieron a un curso impartido por un colega catalán, Rafael Borras, quien les explicó el procedimiento seguido por los profesionales de la comunidad catalana. Posteriormente, el grupo de atención farmacéutica de Boiro redactó un protocolo teórico, previo a la puesta en marcha de la fase experimental de este servicio de dispensación personalizada. La aplicación piloto de la iniciativa, que comenzó en enero, permitió a los boticarios saber qué aspectos debían modificarse en el protocolo. Ahora, cuando los profesionales consideran que todos los cabos están atados, pretenden extender la implantación de este serivicio a los restantes establecimientos de la provincia de A Coruña. Un total de 30 han expresado su deseo de incorporar el servicio.