La sanción impuesta por la comisión ejecutiva a Manuel Velo no implica que éste tenga que abandonar el escaño de concejal que ocupa en la corporación boirense. Podrá permanecer ejerciendo el cargo de edil del grupo socialista, e incluso el de portavoz, si sus compañeros de filas lo estiman oportuno. De los otros tres concejales del PSOE, la postura más clara es la de Natalia Laíño, que apoyará la expulsión de Velo del grupo socialista. Sus dos compañeros, José Antonio García y Rafael Suárez, manifestaron que no se posicionarán hasta que la resolución del partido sea firme. Ambos afirmaron que si la sanción llega a ejecutarse podrían dejar de respaldar al actual portavoz. Posible formación del grupo mixto De ser así, cabría la posibilidad de que propusieran que el ex-alcalde pasara a formar parte del grupo mixto. La ley de régimen local que regula esta materia no está demasiado clara. Así, recoge que, para evitar el transfuguismo, un concejal no puede formar parte de dos grupos distintos en un mismo mandato. En concellos como Carballo o Teo, el ejecutivo consideró el grupo mixto como una excepción y dio el visto bueno a su constitución. Sobre la posibilidad de que se plantee en Boiro una situación similar, el regidor local, Jesús Alonso, expresó que se regirá por el precepto de la mayoría. «Velo fue nombrado portavoz del grupo socialista por la mayoría de sus miembros y el ejecutivo respetará esa elección; si llega el momento en el que sus compañeros le retiren el apoyo será otra historia», afirmó el regidor, quien añadió: «Si el PSOE nos presenta una moción solicitando la constitución del grupo mixto y aportan los votos de la mayoría, será atendida».