Amarga espera en el muelle

M. J. MIYARES

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Un vecino de Palmeira fue hallado muerto en su coche en la dársena de Ribeira Las nubes se dibujaban en el cielo y el viento azotaba con fuerza. La mañana era oscura a las once, cuando cinco buceadores se lanzaron al mar en el muelle de Ribeira. Parecía un presagio. Y lo fue. Una hora más tarde, los hombres rana localizaron el vehículo del vecino de Palmeira Roberto Lojo. Lo peor es que su cadáver estaba dentro. El joven de 28 años faltaba de su casa desde el pasado día 2.

23 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

CON rostro grave, pero entero, el padre del joven permaneció en todo momento en el muelle, sin perder detalle del operativo de localización de su único hijo varón. Sobre las doce, se confirmó la peor pesadilla. Los dos hombres rana de Cruz Roja y los tres de protección civil vieron algo oscuro. Se acercaron y comprobaron que era un coche. Dentro había una persona. Era el cadáver del vecino de Palmeira. También resultó ser el remate de la esperanza de unos padres que deseaban volver a ver con vida a ese hijo que el sábado día 2 se fue a celebrar la boda de unos amigos a Pobra y no regresó a su hogar.