Una ciudad con problemas

La Voz

BARBANZA

29 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El anuncio de la conclusión de la actividad pesquera en el banco canario-sahariano cayó como un jarro de agua fría en la ciudad. A finales de 1999 los comercios notaron un fuerte descenso en sus ventas, así como empresas inmobiliarias y concesionarios de automóviles. El miedo a quedar sin trabajo llevó a los afectados a intentar ahorrar todo lo posible para hacer frente a la época de vacas flacas que se venía encima. Los colectivos sociales de Santa Uxía, autoridades y políticos iniciaron una campaña de sensibilización con el fin de hacer ver a la Administración la importancia del sector para la ciudad y también para la comarca de Barbanza. Las manifestaciones fueron perdiendo peso y cada vez eran menos las personas que todavía confiaban en un acuerdo satisfactorio. Los armadores intentaron resolver el problema y viajaron tanto a Rabat como a Bruselas para convencer a las autoridades de que aún era posible un nuevo acuerdo pesquero con el país alauita. En julio de este año, una representación ribeirense, con el alcalde al frente, viajó a Marruecos, pero con el mismo resultado.