Un tributo al amor por la tierra

M. J. MIYARES RIBEIRA

BARBANZA

Sólo los municipios barbanzanos de Rianxo, Noia y Pobra tienen hijos adoptivos y predilectos

26 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Una amplia trayectoria cultural a sus espaldas, una importante labor social en favor de los vecinos del municipio o, simplemente un intenso amor por la tierra son las causas, en la mayoría de los casos, de los nombramientos de hijos predilectos y adoptivos. De los concellos barbanzanos, sólo los plenos de Rianxo, Noia y Pobra decidieron, en su día, hacer este reconocimiento a personajes distinguidos nacidos en los respectivos concellos o a los venidos al mundo en otras latitudes, pero con una vinculación especial a ellos. En total, los tres municipios suman 25 hijos predilectos y adoptivos, siendo el de Rianxo el que más reconocimientos de estas características ha promovido, con un total de catorce. Fue, sin embargo, la corporación municipal pobrense la pionera en estos reconocimientos. Era el año 1966 cuando el pleno acordaba nombrar al escritor Victoriano García Martí hijo predilecto. Su prolífica labor cultural fue la que le hizo merecedor de esta distinción. Diez años después, se unió a la familia de distinguidos pobrenses Asunción Díaz de Rábago, prima de la condesa de Fenosa, quien, en 1976, pasó a ser la segunda y última hija predilecta del municipio. Cuatro años más tarde, Noia daba la bienvenida en su padrón de vecinos ilustres a Eduardo Sánchez Millares, presidente del centro gallego en Buenos Aires. El pleno del 22 de agosto de 1980 aprobó su nombramiento como hijo predilecto por su ayuda humanitaria a todos los gallegos emigrados a la considerada quinta provincia gallega. Pocos meses más tarde, Rianxo nombraba a su primer hijo predilecto. Fue el escritor Rafael Dieste, quien, a título póstumo, inauguró una amplia y prolífica lista de vecinos rianxeiros ilustres.