Si se acepta la propuesta de inclusión del complejo húmedo en la red atlántica se protegería un espacio mayor que el que abarca en la actualidad el Parque Natural de Corrubedo. Así, la extensión susceptible de gozar de un régimen especial se aproximaría a las nueve mil hectáreas, de las que cerca de dos mil son terrestres. El complejo dunar ya está sujeto en la actualidad a un plan especial de protección que determina qué cultivos puede haber dentro de sus límites y cómo deben ser las incursiones de los visitantes a la zona. De hecho, la entidad de propietarios de fincas del parque ha diseñado una propuesta para potenciar las actividades tradicionales dentro de este entorno paisajístico. Además, Medio Ambiente está redactando un plan de uso y gestión que la junta rectora del parque deberá estudiar y aceptar.