La presencia en la gala del alcalde de Noia provocó la «caída» de un párrafo del discurso del dirigente de la patronal comarcal Si hubo algún invitado que destacó sobre los demás fue el regidor de Noia, Rafael García Guerrero. Y es que su presencia en este certamen era tan inesperada que incluso obligó al presidente de la FEB a modificar su discurso. Su asistencia fue incluso más comentada que la falsa amenaza de bomba de la que advirtió un desconocido poco después de las nueve nueve de la noche, cuando aún estaban empezando a llegar los invitados. De hecho, este incidente pasó desapercibido para el grueso de los comensales, que no se percataron de que efectivos de la Guardia Civil registraron el local antes de la ceremonia.
22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La amenaza de bomba que planeó sobre la celebración pasó desapercibida para muchos invitados. No ocurrió lo mismo con la comparecencia del regidor noiés cuyo nombre sonó en más de un corrillo. Y es que días atrás el gobierno que lidera Guerrero había hecho pública su decisión de denegar a la FEB los 1.803 euros (300.000 pesetas) que les había prometido inicialmente. De ahí que todas las apuestas apuntasen a que no haría acto de presencia en el Liceo. Pero sí lo hizo, aunque no se notó mucho, puesto que fue la única autoridad presente que no entregó ningún galardón. Lo que sí propició fue la introducción de un cambio en el discurso escrito de Tomé Arca, del que disponían los medios de comunicación acreditados. El presidente de la FEB eliminó, al dar lectura en voz alta al texto, un párrafo en el que acusaba al mandatario de «ser el primero en maltratar en Galicia a la gallina de los huevos de oro, los empresarios». La ceremonia contó, entre otras autoridades, con el fiscal jefe del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Ramón García Malvar; el general de la Zona XV de la Guardia Civil, Manuel Nieto; el director del Instituto de Administraciones Públicas, Rodríguez Arana; el subdirector general de Banesto, Jorge Sorial; el presidente de la Diputación provincial, Torres Colomer; la directora del Servicio Galego de Igualdade, Aurora Montes; y el presidente de Frinsa, Ramiro Carregal. Las ausencias más destacadas fueron las de los alcaldes de O Son, Muros, Padrón, Rois, Dodro, Lousame y Carnota.