La asociación de vecinos Faro de Corrubedo ha decidido en una reciente junta directiva construir un monumento a los hombres del mar fallecidos en algún tipo de naufragio. La estatua no sólo recordará a los muertos de la localidad, sino también a los marineros de todo el mundo que dejaron su vida en las costas de la zona, llenas de peligrosos bajos en los que muchas embarcaciones se quedaron atrapadas para siempre. La asociación, representada por su presidente, Bernardo Santos Sampedro, y su secretario, Luis Hermo Bretal, considera que Corrubedo ha vivido siempre del mar y que ha tenido muchas pérdidas humanas en todas las aguas, pero sobre todo en las del Gran Sol. También fue, según el colectivo vecinal, una localidad de emigrantes, que se situaron en los principales puertos españoles, desde Pasajes hasta Cádiz, para ganar el pan para sus familias, principalmente en el período de la postguerra. El pueblo también vio reconocido su valor en el salvamento del yate inglés Devonayre en el año 1962. La entidad, carente de recursos, ya que se sostiene exclusivamente por la aportación de sus socios, pide ayuda económica para poder realizar el homenaje a todos los hombres del mar y, en concreto, a la historia marinera del pueblo de Corrubedo.