La brigada de obras municipal será la encargada de derribar los tres inmuebles. Lo harán a primera hora de la mañana del lunes, momento en el que se interrumpirá el tráfico rodado en la zona y se desviará hacia Bergondo. El concejal de Obras noiés, José Manuel Romero, mostró su confianza en que esta medida haya que tomarla sólo «durante unha hora, pero en todo caso, nunca superará o mediodía». Una vez que se tiren las casas, se tardarán unas dos semanas en acondicionar el espacio, según los cálculos del edil. Será entonces cuando se empiecen a colocar las aceras. Esta operación no se realizó en julio ni en agosto con el fin de evitar las aglomeraciones de tráfico que se produjeron prácticamente todos los días del verano. La actuación se pone en marcha antes del comienzo del curso escolar para no dificultar el tránsito de los autobuses de los colegios, según apuntó el edil de Obras.