Fin de semana por todo lo alto

J. M. SANDE OUTES. CORRESPONSAL

BARBANZA

J. M. S.

Los barbanzanos disfrutaron de unas jornadas festivas en las que no faltaron las degustaciones gastronómicas

23 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Caras ojerosas y rostros cansados. Estas eran las secuelas de un fin de semana repleto de fiestas en la comarca barbanza. En Outes y en Pobra, además de bailar hasta el amanecer al ritmo que marcaban las orquestas, los avispados que se dieron un garbeo por estas localidades pudieron ponerse las botas con sendas sardiñadas, en las que, además, del pescado, se dio buena cuenta, también, del vino. Y es que si la letra entra con sangre, como decían antigüamente, las sardinas no bajan sin un buen caldo. Y mientras los pobrenses disfrutaban de la comilona, el sábado, los rianxeiros, recordaban el folclore tradicional gallego celebrando el día de la muiñeira. Más de uno se animó a mostrar sus artes con los brazos y las piernas al mismo tiempo que los bailarines. Bailar no era lo más apropiado en la caravana de coches engalanados con los que los outienses celebraron el día de San Cristóbal. Pero sí fue un buen momento para tomar buena nota y, el año que viene, adornar los coches siguiendo los dictámenes de la moda. Como la jornada no podía concluir sin mover el esqueleto, los outienses se menearon al ritmo de la orquesta París. Hoy les toca el turno, de nuevo, a los de Pobra, que celebran el Carmen do Castelo. Los mayores tienen una cita con las orquestas Ismael y Charada, a las diez y media. Antes, los niños hacen de las suyas en una gran fiesta infantil, a las cuatro y media.