Las casas rurales logran mantener el tipo

La Voz

BARBANZA

Entre los dueños de las casas de turismo rural hay diversidad de opiniones. Mientras, para algunos, este año no tiene ni punto de comparación con los pasados, otros afirman no notar la diferencia. Es el caso de los de la Casa da Posta de Valmaior, en Boiro, una de cuyas responsables indica que tienen todo completo: «Nuestros clientes no buscan sol y playa, sino descansar y hacer alguna excursión, y se conforman con que no llueva demasiado». Una interpretación que no comparte el gerente de Os Muíños, de Rianxo: «La Xunta ha emprendido una campaña muy agresiva y todo el mundo quiere probar la estancia en una casa rural. Los nuevos clientes no están tan interesados en conocer la zona y su gastronomía y el clima les influye más». Os Muíños está integrada en una agencia de alquiler de apartamentos, casas de campo y pazos en la comarca. Según este responsable, la ocupación general se sitúa sobre el 60%, mientras que otros años rondaba el 80% y los dos últimos era casi del 100% Como en el caso de los hoteles, los dueños de casas rurales y de zonas de acampada tienen sus esperanzas puestas en agosto, mes para el que un buen número colgará el cartel de completo. Muchos de los campistas que habían solicitado plaza para esta semana ni siquiera hicieron acto de presencia en el lugar y los que aparecieron no tardaron más de 24 horas en volver sobre sus huellas. Unos propietarios lo achacan a la lluvia, otros a un mal crónico y otros a la «falta de alegría en los bolsillos». El caso es que las nubes se ciernen sobre el sector de la hostelería esta temporada.