Los campamentos de Boiro y Porto do Son acogen a doscientos niños procedentes de diversos puntos de la península
13 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Una mochila, una tienda de campaña, zapatos fuertes y ropa deportiva. Estas son las principales armas de los más de doscientos chavales que pasan la primera quincena de julio en el campamento de Espiñeira, en Boiro, y en el Virxe do Loreto, en Porto do Son y cuya estancia ya toca a su fin. Estas actividades cuentan con la subvención de la Xunta. En Boiro, son 93 los niños y niñas de once y doce años que participan en un campamento cuya temática es Roma. De ahí que estos chavales, todos gallegos, se estén empapando de historia romana. Y es que todas sus actividades -marchas, juegos, excursiones y talleres- se centran precisamente en esta época. Tanto es así que hasta el número de las tiendas en las que se alojan figuran con los símbolos romanos. En el campamento Virxe do Loreto, a un tiro de piedra de la playa sonense de Aguieira, unos 120 chavales de Galicia, Castilla y León y La Rioja disfrutan también de un amplísimo abanico de actividades. Acompañados por veintiún monitores, la numerosa expedición, de la que forman parte chiquillos de entre trece y quince años de edad, han plantado cara a la lluvia. Así, han podido disfrutar con las rutas de senderismo y en bicicleta, los talleres de cuero, prensa -confeccionaron un periódico y grabaron un programa de radio-, papiroflexia y globoflexia, tiro con arco, aerobic y otras distracciones. Incluso, participaron en el magacine de Onda Cero Barbanza. En las próximas jornadas, habrá un cambio de caras en ambas instalaciones.