Los orígenes de Ribeira

DANIEL BRAVO CORES RIBEIRA

BARBANZA

Colección de XOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ PAZOS

A mediados del siglo XIX, las autoridades locales decidían dejar atrás la organización urbana por barrios y lugares Cuando el siglo XIX llegaba a su ecuador, Ribeira se dejaba querer por los vientos de la prosperidad. Las actividades pesqueras marchaban viento en popa. Bergantines, goletas, quechemarines y corbetas abanderadas en este puerto arousano, surcaban los mares de todo el mundo y llevaban el nombre de la villa barbanzana a los más recónditos confines del planeta. Contaba a la sazón Pascual Madoz, ministro de Hacienda de Su Majestad la Reina Isabel II, que en 1848 fondeaban en la bahía de Santa Uxía cuatro buques mercantes que viajaban de continuo a Inglaterra y a las Indias. Las playas del municipio, o Distrito como gustaban de decir en aquel entonces, estaban salpicadas de un sin número de factorías salazoneras dirigidas por los fomentadores, catalanes y también autóctonos, que ponían las bases de la protoindustrialización gallega.

19 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Recordemos al respecto que un ribeirense de Palmeira, Lázaro Fernández, ilustre empresario también olvidado en la actualidad, fue uno de los pioneros de la industria de la conserva en España. En 1864 y como colofón a tanta laboriosidad, la Corona estimaba las reivindicaciones de Santa Uxía y ordenaba la construcción de un muelle en el Peirao, con lo que se abrían nuevas perspectivas para la economía local. Esta riqueza hizo de la villa barbanzana un emporio industrial y polo de atracción para la población de los núcleos de su alrededor, de modo que el crecimiento demográfico se volvió trepidante. Poco a poco, y desde el punto de vista urbano, Santa Uxía de Ribeira se iba haciendo mayor y desde mediados del siglo XIX era visible esa situación de tránsito a mitad de camino entre lo rural y lo urbano. Desde sus lejanos orígenes medievales, el ya viejo núcleo de población había estado organizado en barrios o lugares -todavía en la primera mitad de siglo la documentación parroquial clasifica a los feligreses por su barrio de residencia-, pero ahora las autoridades municipales comenzaron a sentir la necesidad de rotular por vez primera las calles del núcleo urbano. Precisamente, partiendo de estos datos históricos, abrimos una nueva serie de reportajes sobre el callejero de Ribeira, desde sus orígenes hasta la actualidad, situando a sus residentes en el tiempo.