«Esto sólo es para salir del paso»

ANA FERNÁNDEZ RIBEIRA

BARBANZA

José Antonio Abeijón Martínez, armador y patrón de costa del buque «Praia do Vilar» José Antonio Abeijón Martínez, armador y patrón de costa del palangrero «Praia do Vilar», supervisaba ayer por la mañana los últimos trabajos para pertrechar el buque, que pocas horas soltaría amarras rumbo a Perú, de víveres y otros útiles. Por delante les espera un mes de ruta y muchos interrogantes sobre los resultados de la expedición. Este empresario que como todos los que están enrolados no cobra ninguna ayuda institucional, se muestra muy escéptico acerca de la rentabilidad de la experiencia y afirma rotundo que «sólo es para salir del paso». Y es que las campañas experimentales, dice, no garantizan licencias de pesca ni «pasaporte» de acceso para barcos con pabellón extranjero.

07 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El patrón de costa del Praia do Vilar apunta que la campaña experimental tiene que acortarse un mes, dado que los biólogos del Instituto Español de Oceanografía deben presentar el informe antes de que acabe el año. La salida estaba prevista para el 12 de mayo, pero las gestiones burocráticas la retrasaron. -¿Por qué decidió participar en esta campaña piloto? -Nosotros tenemos un barco nuevo, que todavía no cumplió tres años, y está todo por pagar. Somos tres socios y los que estamos enrolados no recibimos ninguna ayuda por el hecho de ser empresarios, y eso lo veo muy mal. Este es uno de los motivos por los que algunos barcos están en Mauritania, para permanecer activos, aunque ya hay quien decidió regresar a Ribeira. -¿No están pescando? -Las cosas no marchan bien, excepto para dos o tres, pero no por la escasez de capturas, sino porque el pescado tiene muy poco precio. Además, se trata de un caladero pequeño, con cabida para unas diez unidades como máximo. No es una alternativa. -¿Han tenido que realizar alguna reforma en el barco para esta prospección? -Sí. Hemos colocado una maquinilla para los rascos y las nasas, aire acondicionado, y un sistema de congelación para preservar las capturas. En total, la inversión fue de 30 millones de pesetas, un dinero que tenemos que poner nosotros por adelantado. Y eso que este palangrero ya estaba preparado para instalar el congelador en un futuro. -¿Tiene esperanzas en la rentabilidad de la campaña? -Por una parte, vamos con ilusión, pero por otro lado, con miedo, porque aunque resulte bien en cuanto a capturas, no hay ninguna garantía de que Perú conceda licencias pesqueras. O a lo mejor te dicen que tienes que abanderar el barco allí, y entonces, ¿de qué nos sirve? Esto sólo es para salir del paso.