Una visita marítima de lujo

EMILIANO MOUZO A CORUÑA

BARBANZA

C. QUEIJEIRO

Un hotel flotante, el «Song of Flower», con 160 turistas norteamericanos a bordo, atracará en Muros y Laxe La Costa da Morte abrió siempre sus brazos a aquellos marinos que llegaban a sus puertos. Pese a todo, este litoral casi siempre fue denostado. Conocido por sus siniestros y por el luto que engendran sus mares. Los «sambenitos» y las mentiras marcaron su historia. Es el momento de resarcirla, de devolverle su honor. El próximo 27 de mayo se producirá un hito histórico. El trasatlántico de lujo «Song of Flower» atracará en los puertos de Muros y Laxe con 160 turistas norteamericanos a bordo.

28 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La Radissam Seven Seas es la armadora del trasatlántico. Su representante en A Coruña es la consignataria Rubine e hijos. El director de la empresa coruñesa, Luis del Moral, participó el pasado marzo en la feria mundial de cruceros, la Seatrade de Miami. En la ciudad norteamericana presentó varios proyectos y debatió distintos asuntos con los responsables de esta casa armadora. Desde la naviera le indicaron que sus clientes, los turistas, ya conocían suficientemente los grandes puertos de Galicia, y por ende sus ciudades. ¿Existen otras alternativas?, preguntaron a Del Moral. El consignatario no lo dudó. «La zona más bella, quizás del mundo», si de costa y mar se trata, «está por descubrir» por parte del turismo de trasatlánticos, les hizo saber. Y les explicó que existía la Costa da Morte. Cómo era y que ofrecía. Los armadores no lo dudaron ni un momento: «Vamos a probar», dijeron. Y así, el 27 de mayo atracará el Song of Flower en el puerto de Muros. Algunos de los 160 turistas viajarán en autobús hasta Santiago. Otros aprovecharán para conocer la zona. El barco arriará amarras y pondrá rumbo al puerto de Laxe. El hotel de lujo también aprovechará para avituallarse de combustible, agua y otros productos necesarios para poder continuar con su travesía, cuya primera arribada será en el puerto de Santander. Las estadísticas indican que cada pasajero que viaja en este tipo de buques se gasta una media de cincuenta mil pesetas en los puertos en los que desembarca. El Song of Flower tiene 124 metros de eslora y cinco de calado. Desplaza cerca de 8.300 toneladas. La decisión de la Radissam Seven Seas es alabada por Del Moral. El consignatario cree que la diversificación de atraques de estos barcos «beneficia a Galicia». Su llegada puede ser «el punto de arranque del turismo de cruceros en esta hermosa zona».