El grupo de gobierno enmendó dos mociones, eludiendo así posicionarse sobre su contenido, consistentes en realizar las gestiones oportunas para tratar de adquirir la vivienda natal de Ramón Martínez López y un solar ubicado en el casco urbano para su acondicionamiento y conversión en plaza pública. La primera fue presentada por la edil socialista Natalia Laíño Lojo, quien proponía destinar el inmueble a casa-museo y dotarlo de un aula de difusión de la lengua gallega. Jesús Alonso planteó formar una comisión, integrada por un representante de cada formación, que sería la encargada de negociar con los propietarios de la casa. Aunque la promotora de la iniciativa se opuso a esta posibilidad, sólo se votó la enmienda, apoyada únicamente por el ejecutivo. Lo mismo ocurrió con la propuesta del nacionalista Xosé Deira que, aunque insistió en que los propietarios del terreno estaban de acuerdo en su venta, no convenció al regidor, que siguió apostando por la constitución de una comisión negociadora que la oposición rechazó. Por vía de urgencia, el grupo de gobierno introdujo en el orden del día la aprobación definitiva del expediente de expropiación de los terrenos del polígono industrial para su posterior inscripción en el registro de la propiedad. Tanto el PSOE como el BNG hicieron referencia al interdicto presentado por la comunidad de montes de Boiro contra Xestur por la ocupación ilegal de una parcela. Ambas formaciones se posicionaron en contra argumentado que este contencioso demuestra que los convenios firmados en su día con las comunidades no fueron respetados.