PUNTO DE ENCUENTRO «Es creencia generalizada que Ribeira es una villa de recientes orígenes y que su antigüedad no pasa de unos pocos siglos». Así comienza Xosé María Fernández Pazos el primer volumen de Santa Uxía de Ribeira. Una obra que ya decora las estanterías de las librerías y que sigue el hilo conductor de la colección en la que se enmarca, Pueblos de Galicia. Este conjunto de publicaciones, editadas por Monterrey, está elaborado en un vistoso cartoné y su cometido es repasar la historia más reciente de las localidades sobre las que versa.
06 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En este caso, Fernández Pazos vuelve la vista atrás en Ribeira, pero no se va lejos. Aterriza en el siglo XIII, de cuando datan los primeros documentos en los que se menciona a la ciudad. A partir de ahí, y destacando los episodios bélicos y revolucionarios, llega hasta comienzos del XX. Xosé María Fernández no podía pasar por alto una decisión que enorgulleció y de la que aún se vanaglorian los ribeirenses: la designación, por parte del rey Alfonso XIII, de la villa como ciudad. Ocurría el 21 de marzo de 1906. También ese año se concedía al puerto la categoría de «segundo orden de interés general». También se relatan los tejemanejes en las parroquias y la situación económica y social por la que atraviesa el municipio, incluyendo los cambios que experimenta. Entre las transformaciones, el volumen alude al lavado de cara del urbanismo en la década de los años sesenta. Pero el repaso a la historia ribeirense no es sólo a través de las letras, sino también de las fotografías. La obra culmina con treinta instantáneas. A una panorámica antigua del municipio -por supuesto, en blanco y negro- se contrapone otra en color. Estas últimas han salido de la cámara y del talento del noiés Suso Xogaina. Un mapa de la Galicia del pasado pone fin a Santa Uxía de Ribeira; un fin que tendrá continuidad, porque Monterrey tiene previsto editar un segundo volumen que también sirva para acercar el pasado al futuro.