El bivalvo desaparece del mercado

A. G. RIBEIRA

BARBANZA

S. BALVÍS

La escasez de almeja y berberecho de la ría ha provocado una espectacular subida de las cotizaciones Servir berberechos o almejas de la ría en las comidas familiares de los próximos días será un privilegio al alcance de pocos. El temporal provocó la mortandad del 80% del bivalvo, por lo que las escasas capturas que llegan a las lonjas se cotizan a precios que duplican los alcanzados el pasado año por estas fechas. Como muestra, el caso noiés: en 1999 se comercializaron en vísperas de Nochebuena treinta mil kilos de berberecho a trescientas pesetas (1.803 euros); estas navidades se vende a ochocientas.

20 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La intensa lluvia caída en la comarca provocará el desabastecimiento de bivalvo de la ría en los mercados de la comarca y favorecerá la entrada de marisco procedente de otros países. Los patrones mayores de Rianxo, Pobra, Noia y Cabo de Cruz afirman que la oferta, un 60% inferior a la del pasado año, es insuficiente para satisfacer la demanda. Sólo Ribeira, Aguiño y Muros se han salvado del desastre. La comparación entre las ventas del pasado año y las de este proporciona una idea clara de cuál es la situación. El pósito de Cabo de Cruz ha suspendido la subasta de marisco porque desde principios de semana ni los mariscadores de a flote ni los de a pie salen a faenar. Hace doce meses, por estas mismas fechas, se subastaron 3.426 kilos de berberecho, a novecientas pesetas; quinientos de almeja babosa y 1.311 de fina, con un precio máximo de 6.460 pesetas. En Rianxo sólo los productores de a flote continúan en activo. Si el 22 de diciembre de 1999 se vendieron en la lonja 2.355 kilos de babosa, ayer sólo había quinientos. Sin embargo, la cotización ha pasado de las 1.400 pesetas a las 1.800. Por lo que respecta a la almeja fina, este año no hay, pero el anterior se comercializó diariamente media tonelada a unas seis mil pesetas. La situación de Noia no es más halagüeña. La producción de berberecho ha descendido de treinta mil a dos mil kilos, pero los precios se han multiplicado por cuatro. En cuanto a la almeja fina, las anteriores navidades se subastaron cada día más de tres mil kilos y este año no se pasa de los ochocientos. Eso sí, la cotización ha pasado de las dos mil pesetas a las 3.400. A los productores de Pobra el futuro se les presenta bastante negro. Los trabajadores capturan lo poco que queda con la esperanza de salvar sus ya mermadas economías. Según el patrón mayor, esta época tendrían que estar comercializándose 1.500 kilos de almeja babosa, pero ayer sólo había en la lonja quinientos. Los trabajadores de a flote son los únicos que salen al mar, porque los de a pie ya no tienen nada que coger. Sólo Muros, Ribeira y Aguiño mantienen la producción.