Los jóvenes de la comarca barbanzana tendrán que incorporarse a filas a comienzos del año 2001 El bombo del sorteo de la mili dio vueltas por última vez hace dos días. No dejó millones, sino que «escupió» el nombre de los jóvenes que formarán filas en el 2001. Los «agraciados» con el «gordo» en la comarca barbanzana son 349. En los meses de enero, febrero y marzo del próximo año tendrán que hacer el petate y tomar rumbo a un destino que, en la mayoría de los casos, no es demasiado lejano. Ayer por la mañana, los interesados escudriñaban en las listas que se exhibían en las puertas de los concellos.
09 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.«Firmes». Sólo 349 jóvenes de la zona barbanzana tendrán que oír esta palabra el próximo año. Son los últimos chavales que acudirán obligados a cumplir el servicio militar, ya que la reforma planteada por el Ministerio de Defensa recoge que, a partir del 2002, las Fuerzas Armadas estarán compuestas exclusivamente por soldados profesionales. De esta forma, ni el nombre ni los datos personales de los hombres en edad de ser reclutados para la mili volverán a figurar en las bolas de este peculiar bombo, que llevaba dando vueltas más de doscientos años cada vez que había que hacer el sorteo. Ribeira a la cabeza El municipio que más contribuye a engordar este número es el de Santa Uxía, con 81 personas que se vestirán el uniforme. Le sigue el concello de Boiro, que aporta 72 jóvenes a estas listas. También del ayuntamiento de Rianxo partirá un número importante de jóvenes hacia sus destinos militares, 64 en total. En el extremo opuesto se encuentra Mazaricos. Sólo cuatro chicos tendrán que hacer el macuto para ir a la mili. Y uno más, cinco, son los empadronados en Lousame que deberán cumplir con la patria. Tampoco Porto do Son será muy generoso con las Fuerzas Armadas. Únicamente diez de sus mozos dejarán el municipio para someterse a las rígidas normas del mundo castrense. De Carnota, tendrán que cumplir el servicio militar trece individuos y catorce serán los de Outes y Muros que tomen rumbo a los cuarteles. La cifra total de agraciados en Pobra asciende a veintiséis y, veinte más, es decir, 46, los de Noia que, durante unos meses, tendrán que conformarse con comer a rancho.