Un adiós con muchas «ondiñas»

La Voz

BARBANZA

S. BALVÍS

COSAS DE LA GENTE

16 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

RAMÓN IGLESIAS se convirtió en el centro de atención de rianxeiros y foráneos en la noche de despedida de la Guadalupe. Este rianxeiro había sido uno de los fundadores del «ritual» de la «Rianxeira» junto a Antonio Blanco y el fallecido Ramón Vicente Mosquera, hace ahora diecisiete años. Ramón Iglesias hizo reír a la multitud que se congregó en la plaza de Castelao una vez dejaron de sonar las «ondiñas». Tras un «tirón de orejas», en tono humorístico, a los locales que no aportaron nada para la organización de las fiestas, pidió aplausos para el presidente de la comisión, José Luis Cebreiro, y todos los miembros de la misma. Luego lanzó ¡vivas! a la Virgen de la Guadalupe, que fueron seguidos por un clamoroso ¡que bote Rianxo!. También hubo felicitaciones para el Club de Remo de la villa, que preside Joaquín Iglesias. El acalde rianxeiro Pedro Piñeiro no quiso perderse ningún detalle de la fiesta. Poco antes, el alumbrado de la plaza se había apagado para dar paso a la chispeante luz de las cuarenta mil bengalas que ardieron al compás de la Rianxeira con Solara, Cinema y Sintonía de Vigo y cantada al unísono por el «maremagnun» que abarrotaba la plaza. Después, los fuegos de artificio de la pirotécnia de José Manuel Resúa llenaron de colores una noche que prometía. De eso saben mucho peñas como la Trota 15 minutos que aguantaron como héroes hasta que abrió el día de ayer.