Otra fecha para la agenda

ELENA FERNÁNDEZ RIBEIRA

BARBANZA

C. QUEIJEIRO

Los barbanzanos se debaten entre la indiferencia o la simple aceptación al valorar las ventajas de la cita previa para la revisión de coches Desde hace un año, un coche es como un enfermo. Para acudir a las revisiones, su propietario debe concertar una cita previa con el centro de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) a través del teléfono. Supervisión y Control SA tiene la exclusividad del servicio en todo el área de Galicia. La puesta en marcha de la iniciativa pretendía agilizar el proceso y evitar esperas en los establecimientos oficiales. Indiferencia o aceptación son las posturas más extendidas entre los que ya han pedido día y hora. No obstante, los pequeños empresarios de talleres reclaman el derecho a realizar las inspecciones bajo su responsabilidad.

02 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Hoy en día, los ciudadanos tienen que usar el teléfono para solicitar atención en muchos servicios. El sistema gallego de ITV es la última incorporación a esta tendencia y, desde hace un año, ha puesto en marcha la cita previa. Y todo salpicado por la controversia que ha generado el decreto del Gobierno con sus medidas aperturistas. La empresa encargada de realizar las inspecciones en Galicia, Supervisión y Control SA, puso en marcha el verano pasado el sistema de cita previa agilizar la revisión obligatoria de los vehículos matriculados. La firma, mediante concesión de la Xunta, tiene licencia para prestar este servicio en toda la comunidad gallega. El método de concertar día y hora con antelación regula las solicitudes mediante un servicio telefónico profesionalizado y un programa informático especialmente preparado para la admisión de peticiones. El dispositivo pretende evitar colas en los centros homologados. Una vez registradas las llamadas, la empresa cuenta con un total de dieciocho estaciones fijas y seis unidades móviles que atienden las demandas de las zonas de influencia de los municipios de Ribeira, Viveiro, Foz, Lalín, Monforte y O Barco. En este caso, los concellos actúan de mediadores editando bandos públicos que anuncian la llegada del equipo. Según el director de explotación de Supervisión y Control, Julián García, con este sistema «el usuario puede pedir la hora que más le conviene, facilitando así la revisión». Asimismo, defendió la eficacia de una posible apertura del sector. No obstante, la organización gallega no ha dado su opinión oficial sobre el decreto aprobado en junio. Sin embargo, el viernes pasado, la asociación nacional de centros de la ITV tachó la norma de inconstitucional durante el transcurso de una rueda de prensa. Por su parte, los pequeños empresarios y técnicos del automóvil de Barbanza, Muros y Noia, demandan la autorización de realizar las revisiones obligatorias y apoyan la propuesta del Gobierno. También dicen tener las infraestructuras suficientes para proveer del servicio a los solicitantes y abaratar los costes. Además, asumen toda responsabilidad.