Ecologismo de andar por casa

SARA ARES Corresponsal NOIA.

BARBANZA

S. BALVÍS

Un curso introdujo a los instaladores de la comarca en el uso doméstico de las energías renovables La quema de combustibles fósiles -petróleo, carbón y gas natural, entre otros- aporta multitud de granos de arena a la contaminación, toda vez que contribuye a la elevación de la temperatura del planeta Tierra. Para frenar el deterioro medioambiental, irrumpen cada vez con más fuerza los métodos para generar energías más limpias y renovables, como son la eólica y la solar. En Noia, se clausuró hace unos días un curso sobre aprovechamiento energético con el que se intentó formar a profesionales para que incluyan entre sus servicios la instalación de aerogeneradores y paneles solares en las viviendas.

10 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde hace ya algunos años, Noruega o Brasil obtienen de las fuentes renovables más de la mitad de la energía que producen. En Israel, cerca del noventa por ciento del agua caliente se consigue a través de la energía solar. Poco o nada tienen que envidiar a los israelíes los habitantes de Tokio, donde se concentran millón y medio de aparatos solares para el calentamiento doméstico del líquido elemento. La colocación de paneles para absorber los rayos del sol y generar así energía en la gran mayoría de sus casas ha servido no sólo para que los suecos consoliden su liderazgo al frente de la causa ecologista, sino también para que ahorren tres veces más que los británicos en calefacción. Quizás con la mirada puesta en nuestros avispados vecinos comunitarios, el sindicato Comisiones Obreras decidió organizar, en colaboración con Forem Galicia, su primer curso en tierras gallegas sobre aprovechamiento de energías renovables para trabajadores en activo. La diosa Fortuna posó su mano en el municipio de Noia. El local de la asociación de vecinos de Barro hizo las veces de laboratorio de pruebas. En la improvisada aula, dos ingenieros técnicos industriales especializados en energías eólica y solar, José Antonio Piñeiro y Telmo Aparicio, respectivamente, impartieron sus conocimientos teórico-prácticos a un grupo de doce profesionales del ramo de la fontanería, electricidad e instalación de calefacciones. Las clases se extendieron desde principios de junio hasta el pasado día 7 -fecha de la clausura-, repartidas en jornadas de tres horas diarias. En total, los alumnos almacenaron en su memoria noventa horas de sensibilización para con la conservación de la biosfera, de cálculos matemáticos y de mucha práctica. Experiencias Los miembros de ese peculiar G-12 diseñaron, elaboraron e hicieron funcionar con éxito una placa solar para producción de agua caliente sanitaria y un aerogenerador y un panel fotovoltaico para generar electricidad. Uno de los principales objetivos que se pretende alcanzar con la realización del seminario radica en lograr que estos profesionales engrosen su gama de servicios con la oferta de este tipo de instalaciones en domicilios particulares. Para el técnico José Antonio Piñeiro, todo son ventajas y facilidades. Por un lado, destaca que, colocar cualquiera de esos tres aparatos en una vivienda, requiere un promedio de tres días y la obtención de sólo la licencia municipal. En cuanto al coste, reconoce que varía muchísimo dependiendo de cada caso particular. A grosso modo, explica que, para minigeneradores eólicos, el precio del kilovatio instalado estaría entre las 250.000 y el millón de pesetas. En solar térmica, para una vivienda habitada por cuatro personas, sería necesario disponer de un área de dos metros cuadrados, con la que se obtendría un 56 por ciento de aporte solar: tendrían que invertir inicialmente entre setenta y cien mil pesetas por metro cuadrado, a lo que habría que sumar unos costes de mantenimiento anuales de unas dos mil pesetas. En solar fotovoltaica, para una vivienda aislada unifamiliar, el gasto sería de dos millones por cada kilovatio. Mayor información, más ayudas de las administraciones, mayor demanda y otros factores harán que, antes de diez años, se reduzcan los precios en, al menos, un veinte por ciento. Para amortizar la inversión, deberán transcurrir entre cinco y diez años. Lo ideal para la zona de Barbanza es la apuesta eólica, ya que, por ejemplo, la solar térmica requeriría un sistema de apoyo para el invierno. En puntos como Porto do Son, existen ya aerogeneradores para el bombeo de agua en fincas particulares.