¿Aparcar o no aparcar? Esa es la cuestión

Una señal invita a estacionar en el párking disuasorio de O Piñeiriño; otra, lo prohíbe


vilagarcía / la voz

Salvo algún viernes que otro, cuando el barrio se transforma en la zona de tapas más en boga de Vilagarcía, aparcar en O Piñeiriño se ha convertido ya no en un remedo de aquello de encontrar una aguja en un pajar sino en todo lo contrario. La iniciativa del Concello de Vilagarcía de habilitar hasta cinco solares como aparcamientos disuasorios ha facilitado a los vecinos la dificultosa tarea de encontrar aparcamiento. A los vecinos, y a los padres de los alumnos del CEIP O Piñeiriño, que encontraron en la finca que está más próxima al colegio un auténtico maná para evitar atascos y paradas tan rápidas como peligrosas para que los niños se bajaran de los coches al lado de la puerta del cole en los días de lluvia.

El convenio con los propietarios de una de las fincas, sin embargo, no se renovó. Ravella movió ficha y habilitó un par de espacios más, en las inmediaciones del pabellón, para intentar compensar la pérdida. Y, entre tanto, se había llegado al acuerdo entre todas las partes de que los usuarios siguieran utilizando el solar más cercano al colegio como aparcamiento disuasorio.

Con las señales a vueltas

Y así ha seguido sucediendo hasta que hace unos días los usuarios del aparcamiento disuasorio se encontraron con un cartel, colocado en la torreta de alta tensión que preside el solar, en el que se advertía de la prohibición de aparcar en el lugar al tratarse de una propiedad privada. En una situación muy curiosa, porque justo en la entrada del aparcamiento otra señal, en este caso colocada por el Concello, invita justamente a lo contrario. ¿Aparcar o no aparcar? Esa es la cuestión que se preguntan los vecinos de O Piñeiriño y los usuarios de los estacionamientos disuasorios.

¿Qué va a suceder a partir de ahora? Pues, probablemente, poca cosa. Algo que pasará de manera inminente, eso sí, es que Ravella sacará de donde ahora está la señal que invita a utilizar el lugar en cuestión como aparcamiento disuasorio, según han confirmado fuentes municipales a esta Redacción.

A partir de ahí, poco más sucederá. La Policía Local no puede entrar de oficio en una propiedad privada para retirar los vehículos que en ella estén estacionados y todo debería resolverse a través de denuncias que solo llevarían a una pérdida incuestionable de tiempo a las partes implicadas.

Un aspecto aceptable

La otra solución para que los propietarios vieran su solar libre de vehículos pasaría porque cerraran los pasos de entrada y salida, pero tampoco parece muy lógico realizar un desembolso económico para esa obra. En realidad, lo que ha conseguido el continuo trasiego de vehículos por la finca es que presente un aspecto más que aceptable, libre de bicherío y hierbajos.

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