La Xunta dice que la ley le obliga a vender una finca de 65 metros cuadrados donde el concello meco construyó un jardín en lugar de destinarla a usos agrarios
25 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Hace unos meses, el Concello de O Grove recibió una carta en la que la Consellería de Facenda le informaba de que una pequeña parcela ubicada en la Rúa da Praza, sobre la que años antes había construido un pequeño jardín, no era de su titularidad. «Era una propuesta rarísima en la que nos decían que podíamos comprar ese espacio por 98.000 euros», argumenta el alcalde, José Cacabelos. El gobierno local inició entonces una investigación en la que concluyó que ese lugar había sido cedido al municipio por un vecino para construir la Casa do Pobo. Con el tiempo, se convirtió en sede de la Cámara Agraria y fue así, cuando estas entidades desaparecieron, cómo pasó a formar parte del patrimonio de la Xunta. El problema, explican desde la Administración autonómica, es que hay una ley que le obliga a vender todas las propiedades que en su día tuvieron esas entidades y que, actualmente, no tienen usos agrarios. Esa misma normativa impide que se pueda ceder al municipio sin más.
La disputa puede parecer ridícula. Una finca de poco más de 65 metros cuadrados en la que apenas hay espacio para un par de bancos y otros tantos árboles. Pero lo cierto es que la broma podría costarle a las arcas municipales 98.000 euros. Ese es el valor en el que, según el alcalde, fue tasada la parcela por parte de los técnicos de la Xunta. Y si el Concello no ejerce su derecho de compra, la propiedad en cuestión saldrá a subasta pública. Así lo confirmaron también desde la Consellería de Facenda, donde reconocieron que se están ejecutando los trámites para que el proceso que marca la ley siga su curso.
Lo curioso de toda esta polémica es que el Concello ignorara, hasta hace unos meses, que la parcela no era de su titularidad. Porque en el registro de la propiedad de Cambados está inscrita a favor de la Administración autonómica. Explica Cacabelos que la historia que ellos han conseguido reconstruir es que la finca en cuestión fue cedida para acoger la Casa do Pobo. Con el tiempo esa institución desapareció, y dio lugar a la Cámara Agraria, que también cerró sus puertas hace años. Fue entonces cuando el Concello, asumiendo que era de su propiedad, acondicionó el espacio y habilitó un pequeño jardín del que disfrutan a diario los vecinos de la zona.
El problema radica, argumentan en Facenda, en que el municipio no tuvo en cuenta la ley que se creó para regular la desaparición de las Cámaras Agrarias y el destino de las propiedades que estas entidades tenían repartidas por toda Galicia. «A lexislación vixente establece que os bens inmobles procedentes das extintas cámaras agrarias pasaron a integrar o patrimonio da Comunidade Autónoma e teñen que ser destinados a fins agrarios», argumentan desde Facenda. Y añaden que, en el caso de O Grove, «para poder destinar ese inmoble a un uso distinto ao agrario é obrigatorio vendelo, dado que é propiedade da Xunta, como figura no rexistro da propiedade de Cambados». Reconocen que están tramitando la subasta, pero que esta todavía no tiene una fecha definitiva. Sin embargo, recuerdan que este es «un procedemento público ao que poderá acudir calquera particular ou administración». De hecho, la fecha de la subasta saldrá publicada en al Diario Oficial de Galicia.
Cambio de uso
En el Concello, por su parte, tienen claro que no van a pagar 98.000 euros por esta parcela. Sobre todo, porque su configuración podría cambiar en el nuevo plan urbanístico. «Estamos discutiendo qué fin urbanístico se le puede dar en el PXOM. Nuestra intención es recogerla como zona verde, porque entendemos que no tiene valor urbanístico», concluyó el regidor. La medida podría obligar a rebajar considerablemente el precio de la finca. Y puede que, entonces, quizás sí, el Concello la pueda adquirir y poner fin a una polémica que se hace ridícula por el ridículo tamaño de la finca en disputa.