Rompiendo el machismo desde una comparsa

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

O GROVE

MONICA IRAGO

La agrupación meca celebra su cuarto de siglo y se convierte en una de las más longevas de la localidad

03 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

As + Plus llevan un cuarto de siglo rompiendo tópicos. Acabando con la hegemonía masculina que había entre las comparsas de O Grove. Desterrando la idea de que las mujeres son incapaces de llevarse bien y de trabajar juntas. Y demostrando que el colectivo femenino puede vivir el carnaval de mil formas que no implican, simplemente, lucir un bonito vestido. De hecho, actualmente son la comparsa más longeva de O Grove y una de las pocas que no se ha escindido en varias agrupaciones diferentes. Y en sus filas todavía conservan a cinco de sus fundadoras, entre ellas, Elena Chaves y Laura Otero. Fueron ellas, junto con otra veintena de quinceañeras, las que en el año 94 decidieron que también querían ir en una comparsa. Y que podían hacerlo todo solas.

«Naquel momento as comparsas eran masculinas e non participaban mulleres», cuenta Elena. Ella era, y sigue siendo, una fan de estas fiestas. Porque, al igual que muchos grovenses, las vivió desde pequeña, en casa, con sus familiares. «Éramos un grupo inquieto, eu era delegada de clase e díxenlle a Lorena Meis ¿por que non facemos unha comparsa?», recuerda ahora. Así que en un recreo le pidieron a sus compañeras de clase que se quedaran en el aula. Y les contaron su idea. Se sumaron una docena así que, al día siguiente, se fueron a otras clases. Reunieron a una treintena de jóvenes y buscaron un local en Lordelo para ensayar. Se disfrazaron de romanas y todas las decisiones se tomaron de forma asamblearia. «A elixir as telas fomos as trinta xuntas, éramos como un equipo de formigas. Porque eu quería que todo se votase. Pablo Iglesias aprendeu de nós iso de levantar a man», bromea. Si importante era la democracia en esta agrupación, también lo era la colaboración. «Peinámonos unhas ás outras e nos axudamos a pintar, pero iso aínda o facemos hoxe», relata Laura. En aquella época, «era todo máis enxebre, sacábamos as ideas do Hola», añade Elena. Hoy, por fortuna, los tutoriales de Youtube les facilitan el trabajo.

Al principio, «a xente nos dicía pero, ¿vos a onde ides? ¿sabedes tocar algo?», cuentan. Pero cuando las vieron «a xente empezou a aplaudir». Quedaron segundas en el festival, por detrás de Os Garoulos, la comparsa que hasta ahora ostenta el título de la más longeva de la localidad, «porque chegaron a estar trinta anos». As + Plus triunfaron ese primer año y, el carnaval siguiente, ya era 54 integrantes, 97 un año más tarde. Ahora se han estabilizado en torno a las 75. Entre sus filas hay madres e hijas, tías y primas, y conocidas que acabaron siendo amigas, muy buenas amigas. E historias, un sinfín de historias. Como la de Fani, que empezó con 3 años y ahora tiene 28 y se ha traído a su madre. O la de Carla y Rebeca, que vivieron algunos de sus últimos carnavales embarazadas, «e en canto rematou a festa dixéronlle aos seus homes, vamos para o hospital». Pero hay más. «Con 14 anos se unha suspendía e non a deixaban vir, íamos ás once da noite cos bombos e pandeiretas a cantar a porta da súa casa hasta que saía seu pai e a deixaba vir», relata Elena. Ella tiene muy claro que As + Plus es más que una comparsa. «Somos unha familia, aquí berramos, aquí discutimos e aquí arranxamos todo. Espero que o nome da comparsa siga asociado ao pobo, que non desapareza», desea.

Su imaginación no tiene límites, ni su capacidad de trabajo. Solo hay que ver los trajes que han lucido en estos 25 años. Todos diseñados por ellas, todos pegados, pintados y decorados a mano. «Aprendemos a coser coa pistola de silicona», bromean. Han pintado lentejas, secado conchas de centollo y confeccionado una réplica de la capilla de As Conchas, además de aprovechar las fiestas para reivindicar todo lo que consideran importante. En equipo lo hacen todo. «Dividímonos en grupos e cada ano rotamos para que todo o mundo participe na comparsa e se sinta importante», añade Elena. Siguen siendo asamblearias, «todo se fala e se decide entre todas», aunque ahora se han internacionalizado -Frany es de Colombia y Julia, de China-. Son como una pequeña familia que vive el carnaval como solo los grovenses saben hacerlo: con muchas ganas e infinita pasión.

En el año 94, las comparsas mecas solo estaban formadas por hombres

En sus filas hay madres e hijas, tías y primas y conocidas que se vuelven amigas