La fiesta de O Grove permite disfrutar de la gastronomía y de muchas cosas más
07 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Como buena celebración gastronómica, la clave para hacer de la Festa do Marisco de O Grove una experiencia inolvidable es probar un poco de todo y repetir de lo que a uno más le guste. Pueden hacerlo en las dos carpas de degustación -las únicas de las siete que abrieron sus puertas en la jornada de ayer- y en los restaurantes de la zona. No hay que llegar al empacho, pero si comer lo suficiente para que apetezca echarse andar por el paseo marítimo que va desde el muelle hasta Terra de Porto. «Es perfecto para bajar la comida», señala el actor y presentador Javier Veiga, que se anima a hacer sus recomendaciones gastronómicas. Además de los productos de la carpa, afirma que el restaurante D´Berto es «una peregrinación obligatoria». El Beiramar y A Solaina son otras de las paradas que recomienda para aquellos que llegan a O Grove por primera vez. La subida al Monte Siradella para ver la península de O Grove, le parece otra de las paradas estrella. «Si viajas a New York, subes al Empire State. Si vienes a O Grove, deberías hacer lo propio desde el mejor mirador sobre la península», comenta.
Es una visita que también recomienda el expresidente de Emgrobes, Nano Besada, que añade que «estes días estará despexado». De la fiesta, afirma que «a columna vertebral é comer marisco» pero hay también otros atractivos. Su favorito, como organizador de la fiesta durante unos 25 años, es el Simposio Internacional de Escultura al Aire Libre, que se celebra ahora bianualmente. «É unha pena que este ano non toque. Ten un enorme atractivo cultural», lamenta. Lo que si que hubo ayer fue la elaboración del grafiti Festa do Marisco, a las 21.00 horas, como antesala de un DJ.