Los usuarios subrayan la necesidad de un servicio que facilita enormemente los tratamientos
08 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Catalina Oubiña empezó ayer un tratamiento a través del HADO. Serán, si todo va bien, 21 días en los que tendrá que recibir medicación vía intravenosa a diario y en los que cada mañana recibirá la visita de un médico que realizará el seguimiento correspondiente.
Esta vecina de Carril padece una enfermedad crónica que le obliga a ser hospitalizada a menudo. En su caso, ha sido beneficiaria del HADO en cuatro ocasiones, y dice estar encantada. «Es muy cómodo para mí y es un ahorro para el hospital. Es como estar allí. Me controlan todos los días y tengo un teléfono al que puedo llamar en cualquier momento. El trato del personal es estupendo, se lo recomiendo a todo el mundo», señala Catalina Oubiña.
Julio de la Paz es otro de los pacientes del HADO. Su caso es un poco especial porque vive en Cambados, un municipio adonde, en principio, no llega el servicio. Pero los médicos consideraron que cabía hacer una excepción y Julio pudo evitarse dos semanas en una cama de hospital. Este paciente sufrió una infección en una prótesis de cadera y fue necesario intervenir para retirársela, con el inconveniente añadido de que tenía que pasar seis semanas de posoperatorio en el hospital. Con hijos en casa, su ausencia tanto tiempo era un contratiempo para la familia y pidió acogerse al HADO, dado que su tratamiento -medicación intravenosa y curas- lo permitía.
Ayer, ya de alta, se trasladó al centro hospitalario para presentar una reclamación. «Si el hospital presta servicio a todo O Salnés, el HADO también tendría que dispensarse en toda el área sanitaria», reflexiona. Al margen de la queja, Julio de la Paz no tiene más que elogios para el servicio y el trato recibido en su casa de Cambados. «Fue excelente», indica rotundo.