Las intensas lluvias impiden que el río Umia recupere su cauce en O Salnés
AROUSA
El agua sigue estancada en fincas de cultivo y en las huertas de las casas
09 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Fue el pasado 27 de enero cuando el río Umia se salió de su cauce por primera vez en lo poco que va de 2026. Y, desde entonces, los vecinos que viven a sus orillas no han podido recuperar la normalidad. Las intensas lluvias caídas durante este fin de semana tampoco han ayudado. El sábado, Protección Civil de Ribadumia tuvo que cerrar un sinfín de pistas en la parroquia de Sisán porque estaban llenas de agua. Pero es que las carreteras que dan acceso a la parcelaria de Pontearnelas llevan así ya más de una semana. Ayer, todavía era imposible transitar por alguna de ellas.
En este punto de O Salnés donde confluyen los municipios de Cambados, Ribadumia y Vilanova, el cauce del río se encuentra rodeado de fincas de cultivo. Desde hace un par de semanas, del viñedo que en ellas hay plantado solo se ve la parte superior, al igual que del maíz, que solo asoma fuera del agua unos centímetros. En ellas, no hay pájaros alimentándose, hay gaviotas bañándose. Lo mismo sucede en las huertas de las viviendas más próximas al río, que se han convertido en parte del cauce y están completamente anegadas de agua.
Sigue sin poder transitarse por buena parte de estas carreteras y, de hecho, buena parte de ellas siguen cortadas al tráfico . Pero sigue habiendo valientes que se atreven a saltárselas, pensando que el nivel del agua no es tan alto. Se equivocan. Solo hay que ver las instalaciones del club náutico o Muíño, que ayer amanecieron de nuevo convertidas en una gran piscina, con el agua llegando casi hasta la carretera. No hay pantalán, ni jardines, solo una enorme masa de agua de la que solo emergen los árboles más altos. También en los alrededores el agua lo cubre todo, impidiendo distinguir donde acaba el río y donde deberían empezar esas propiedades privadas.
Las inundaciones se repiten a lo largo de todo el cauce del río, pues en la zona de la desembocadura, en Castrelo, zonas que suelen estar secas están ahora llenas de agua. Pero es que, en los últimos días, apenas ha dejado de llover en la comarca arousana. Especialmente intensa fue la jornada del sábado, cuando las precipitaciones fueron continuas y obligaron a suspender los partidos de fútbol de A Illa y Cambados. Toda esa agua caída es la que está impidiendo, en parte, que el río recupere la normalidad y que los vecinos puedan entrar a limpiar los destrozos que el agua está causando en sus propiedades.