Nuevo revés judicial para los propietarios del fantasmagórico secadero Coinba en Vilaxoán

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Mar Vila, responsable de Mar de la CIG en O Salnés, dio voz a las trabajadoras de Coinba
Mar Vila, responsable de Mar de la CIG en O Salnés, dio voz a las trabajadoras de Coinba MARTINA MISER

Una sentencia reconoce el despido de las seis últimas trabajadoras fijas-discontinuas y su derecho a ser indemnizadas

23 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde diciembre del 2024, en Coinba no se mueve una hoja. Ni de bacalao ni de una mísera libreta. El secadero fundado en 1899 en Vilaxoán, que fue sinónimo de calidad en la industria aplicada al mundo del mar, es hoy un fantasma de bloques y hormigón que solo la impostada permanencia de tres empleados en nómina mantiene vivo desde el punto de vista legal. Esta penosa situación, desencadenada por la Corporación Vasiliev, a cuyas manos fue a parar tras su esperanzadora pero desastrosa adquisición por parte del grupo Vinova, acaba de recibir un nuevo baño de realidad en forma de sentencia judicial. El fallo, que ayer anunció Mar Vila, responsable del área de Mar de la CIG en O Salnés confirma la desvinculación laboral de las seis últimas trabajadoras fijas-discontinuas con respecto a la factoría de Vilaxoán, en Vilagarcía, así como su derecho a percibir sustantivas indemnizaciones por despido improcedente.

Son relaciones que, en su caso más longevo, se remontan a 1987. Los años previos a la reforma laboral del 2021 se pagarán a 45 días, mientras que a partir de entonces se liquidarán a razón de 33 días por año trabajado. Claro que para ello es necesario que el dictamen judicial adquiera firmeza, pues puede ser recurrido, y que la Justicia decrete el embargo y ejecución de los bienes de Coinba. En último caso, las trabajadoras tendrán que recurrir al Fondo de Garantía Salarial.

Vila reconoció que la noticia, con ser positiva para los intereses inmediatos de la plantilla, no deja de ser la antesala del triste final que le aguarda a la última representante de la antaño pujante industria del mar en Vilaxoán.

Vasiliev ni siquiera envió a sus representantes legales a defenderse de la acusación de falta de llamamiento y trabajo efectivo. La sentencia da la razón a la CIG en su denuncia de que esta figura laboral, la del fijo-discontinuo, está siendo desnaturalizada por su indebida aplicación. En su última aparición, la propiedad trató de argumentar que seguía buscando producto para mantener la actividad. El servicio de Inspección certificó, sin embargo, que las máquinas están paradas.