Un menú de cinco estrellas para los que más lo necesitan

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

Alumnos y profesores del taller de hostelería de la mancomunidad cocinan en las instalaciones de Cáritas para las personas que utilizan el comedor social

25 dic 2023 . Actualizado a las 19:43 h.

Es ya una tradición. Desde que hace quince años se puso en marcha el primer taller de hostelería de la mancomunidad de O Salnés, sus alumnos se ocupan todos los años de elaborar un menú de Nochebuena y otro de Fin de Año para los usuarios del comedor social de Cáritas. Es su manera de ayudar a que las personas más necesitadas puedan disfrutar también de estas fiestas. La novedad es que, en esta ocasión, los platos se prepararon en las nuevas instalaciones que Cáritas tiene en Vilagarcía. Allí, desde primera hora del domingo todo era bullicio. Mientras unos se afanaban en la cocina otros decoraban las mesas y colocaban platos. Todo debía estar listo para la hora de la comida.

«Tenemos una media de 40 o 45 comensales diarios, pero hoy permitimos la entrada libre», cuenta el personal de esta entidad benéfica. A las dos de la tarde, el comedor social abrió sus puertas y todo el que quiso pudo pasarse a degustar un menú de Nochebuena propio de los mejores restaurantes. Para que eso fuera posible, el profesor Paco Caneda y los diez alumnos del módulo de cocina llevaban varios días trabajando. A Vilagarcía llegaron con algunas cosas preparadas pero, como la cocina de las nuevas instalaciones de Cáritas está perfectamente equipada, pudieron cocinar allí y servir los platos recién sacados de los fogones.

La degustación comenzó con una crema dubarry con un salteado de marisco, que es una crema a base de coliflor. Popietas de lenguado a la Fiorentina era el segundo plato, al que siguió un jarrete estofado con cremoso de patatas. Para poner el punto dulce, prepararon una deliciosa tarta Sacher. A mayores, todos los que pasaron por el comedor se llevaron también una bolsa con algunas viandas para la cena, en la que había bocadillos y dulces típicos de estas fechas.

Mientras unos se afanaban en la cocina, otros lo hacían en el comedor. Porque no solo el menú parecía sacado de los mejores restaurantes. Los alumnos del módulo de servicio de mesa se encargaron de que el comedor estuviera perfecto y tuviera el ambiente festivo propio de estas fechas. Tras colocar adecuadamente mesas y sillas, vistieron las primeras con manteles de color rojo y originales centros elaborados con acebo y otras plantas típicas. El resultado fue espectacular y la sala cambió por completo su aspecto.

Hace solo un mes que los alumnos del nuevo taller de hostelería comenzaron su formación en un centro que se ha convertido ya en una referencia, pues lleva quince ediciones consecutivas formando a cocineros y camareros en O Salnés. «Es muy complicado lograr quince ediciones consecutivas de un taller de empleo, creo que no hay otro caso similar en España», aseguró Ramón Guinarte, gerente de la mancomunidad, que visitó a los alumnos y las instalaciones de Cáritas junto con la presidenta de la entidad, la alcaldesa de Meis, Marta Giráldez.

Nuevas instalaciones

Hace solo unos meses que Cáritas estrenó sus nuevas instalaciones en Vilagarcía, que fueron adquiridas y construidas gracias a la generosa donación de María Lourdes Porto. Giráldez aprovechó ayer su visita para conocer las dependencias y los servicios que esta entidad benéfica presta a toda la comarca. «Vemos que está cambiando mucho el perfil del usuario del comedor. Ahora también hay mujeres y hasta familias inmigrantes con menores», les contó Mar Viqueira, responsable de Cáritas. Les enseñó también el almacén, donde guardan todas las donaciones que reciben. «Mercadona nos manda todos los días alimentos», añadió Viqueira. Con todos esos productos no solo elaboran las comidas del comedor social, también los reparten entre los más necesitados y tienen en marcha un servicio de comedor sobre ruedas. Este último hace todos los días 60 kilómetros para llevar comida a personas que viven solas. «Es un servicio que hacen los voluntarios y es muy bonito. Esta gente está siempre esperando a que lleguemos y, a veces, somos la única persona con la que hablan en todo el día», concluyó Viqueira. Porque la labor que lleva a cabo esta entidad no se circunscribe a la Navidad. Los que lo necesita saben que Cáritas está dispuesta a echarles una mano durante todo el año.