Camposantos llenos de flores para recordar a los que no están

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Mónica Irago

Crisantemos y margaritas pueblan de color y vida los cementerios de la comarca

02 nov 2021 . Actualizado a las 21:06 h.

Los cementerios han recuperado estos días ese protagonismo que la tradición les reserva en esta época del año. Desde el pasado viernes, cuando comenzó la venta masiva de ramos, coronas y centros, los camposantos han visto un ir y venir constante de vida: gente armada con cepillos y cubos -el covid ha dejado huella en eso y en muchos camposantos se ha retirado el material de limpieza compartido-, dispuesta a sacar brillo primero y decorar con crisantemos y margaritas las tumbas de quienes ya no están. Esas limpiezas de lo particular se suman a los trabajos de adecentamiento que casi todos los ayuntamientos acometen en estos recintos con motivo de las festividades de Todos los Santos y Difuntos. Hay, incluso, concellos como el de Vilanova que colocan coronas de flores en las puertas para, simbólicamente, homenajear a toda la vecindad.

El domingo, aunque seguía en estos recintos el trajín asociado a la limpieza, comenzaron las visitas más protocolarias a los camposantos: los cementerios se convirtieron, tanto el domingo como el lunes, en un punto de encuentro y reunión casual, de intercambio de noticias y de charlas en voz baja, que al fin y al cabo hablamos de un camposanto.