Los concellos afrontan una carrera contra reloj para alcanzar el pleno compostaje

Bea Costa
bea costa VILANOVA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

La planta de Baión costará 15,5 millones de euros, no generará malos olores y dará servicio a 25 municipios. El PSOE pide contraprestaciones para Vilanova

03 dic 2020 . Actualizado a las 16:03 h.

O Salnés dispondrá el año próximo de una planta de biorresiduos domésticos ubicada en Vilanova, pero los concellos están lejos de disponer de la logística necesaria para poder sacarle el máximo partido. Una directiva europea establece que en el 2023 los ayuntamientos deberán reciclar el total de sus residuos sólidos urbanos, aunque este plazo se podría acortar al 31 de diciembre de 2021 para los municipios de más de cinco mil habitantes si el Gobierno de España saca adelante su reforma legislativa, según informa la Consellería de Medio Ambiente.

En cualquier caso, urge ponerse manos a la obra. En A Illa fueron los pioneros en compostar y poco a poco se han ido sumando, en mayor o menor medida, el resto de los concellos de la comarca mediante la distribución de composteros individuales y colectivos cedidos por Sogama y la Diputación de Pontevedra.

De momento, la mayor parte de los restos de comida y demás materia orgánica que generan los hogares y las empresas van a parar al contenedor verde y corresponde a la administración poner los medios necesarios para evitarlo.