La ornitología: una afición que te da alas

Los aficionados a la ornitología tienen en Arousa una organización de referencia para toda la provincia


o grove / la voz

Cuando Rafael Prol era un niño, no había ni tabletas, ni móviles, ni ninguno de esos artilugios que se comen el tiempo. En aquellos años -no tan lejanos, aunque pueda parecerlo- los chavales se divertían saliendo al campo a cazar pajarillos que luego se llevaban a casa para cuidarlos y disfrutar de su canto. Aquellas expediciones de Rafael por el campo, persiguiendo a los jilgueros como antes los habían perseguido su padre y su abuelo -y aún otros antes- acabaron cimentando la pasión de este grovense por las aves. No es de extrañar que, años después, sea la cabeza visible de dos asociaciones de ornitología con sede en O Grove, aunque sus 250 integrantes provengan de muchos puntos de la provincia. «Tenemos gente de Cangas, Vigo, Valga, Caldas, Moraña, Pontevedra... De todos lados», cuenta Rafael.

Vayamos por partes, que el mundo de los pájaros tiene muchos matices. Rafael dirige la Agrupación Ornitológica y de Silvestrismo de O Grove. Una entidad, dice, que no atraviesa por sus mejores momentos, ya que la Unión Europea no contempla con buenos ojos la captura de pájaros en libertad, así que la prohibió hace tres años. Rafael asegura que «con el silvestrismo pasa como con los toros». «Cogíamos unos pajarillos para criar en casa y cuidarlos. Y puede que en medio de toda la gente que lo practicaba hubiese alguien que hiciese barbaridades, pero la gran mayoría les dábamos a los animales los mejores cuidados posibles», señala Rafael, que recalca que la actividad en Galicia estaba regulada por la Xunta.

Pero la norma es la norma. «Hay una decisión europea contra la que estamos peleando», cuenta Rafael. En Galicia «puede que no seamos muchos los aficionados, pero en Andalucía hablamos de mucha gente», de ahí que haya habido hasta movilizaciones para defender esa práctica. «Yo estuve en una, en Sevilla», recuerda Rafael.

Se niega a dar por perdida la batalla, y por eso sigue con vida la asociación de silvestrismo. Aletargada, ha cedido todo su protagonismo al otro colectivo que preside Rafael: la Agrupación Ornitológica Deportivo-Cultural. Es esta asociación la que el primer fin de semana de noviembre organiza en A Telleira (Sanxenxo) el Campeonato de Sociedades del Noroeste, que reúne a criadores de toda Galicia, Portugal y otros puntos de la península. El año pasado, este mismo encuentro permitió reunir a más de dos mil pájaros. Y este año, confía Rafael en que el número sea muy similar.

Él explica, sucintamente, el programa. El día 1 llegan los ejemplares. Luego, durante dos jornadas completas, estos serán inspeccionados por los jueces. Serán ellos los que elegirán a los mejores ejemplares en las diferentes categorías. Porque se reconoce el color y las infinitas tonalidades de las aves, su postura, a los mejores ejemplares exóticos, a los de pico curvo... Y a partir de ahí, zanjado el asunto del concurso, la muestra se abrirá al público.

Campeonísimos

Rafael es un experto en este tipo de citas. Participa desde hace años en campeonatos y algunos de sus ejemplares lo han convertido en campeón gallego, campeón de España e incluso del mundo. Es una satisfacción que no oculta. Y es que es un mundo que le apasiona desde niño. «En cuanto me lo pude permitir, mis vacaciones se convirtieron en un ir y venir a todo tipo de campeonatos, en todos lados», señala. Pequeñas escapadas de las que siempre volvía para atender a sus exigentes pájaros.

En estos momentos, tiene un total de quinientas aves que le reclaman tiempo. «Antes me ayudaba mi hijo. Ahora mi hijo ya no puede, pero yo estoy prejubilado, así que el tiempo, en realidad, no es un problema», dice con una pincelada de humor en la voz. Por eso, cada semana, le dedica una mañana entera a limpiar las jaulas. Y todos los días consagra una hora de sus mañanas y una hora y media de las tardes a encargarse de que todo esté bien en las pajareras. «Y luego todas las horas que echo allí por afición», señala.

Una afición que tal vez transmita a su nieto, quien sabe. «Yo creo que a quien le gusta esto es porque le gustan los animales, y eso es algo bueno», relata. ¿Pero no es muy caro mantener semejante corte de aves? Si hablamos de aves exóticas, las cifras que es necesario manejar se disparan. Pero un aficionado normal, que tenga una pareja de pajarillos en casa, «con 30 o 35 euros al mes los alimenta». En su caso, los números crecen porque la cantidad de bocas a alimentar es desorbitada. En un mes gasta unos 20 kilos de alpiste, diez de pasta de cría y cinco de pienso. «Y luego la fruta, porque les encanta comer fruta. Naranja, manzana, pepino...». «Darles una alimentación variada es importante», razona Rafael. Tanto, como ofrecerles los medicamentos que necesitan en el momento justo. Así, los quinientos pájaros de Rafael Prol se preparan para conquistar nuevos premios. Seguro.

Es aficionado a los pájaros desde muy pequeño. «En los pueblos pequeños, como este, siempre cazábamos pajarillos en ‘gaiolas’. En casa siempre tuvimos pájaros, y ahí fue cuanco empecé a aficionarme. Luego, a base de ir a concursos, la cosa fue creciendo». Hasta ahora, que tiene quinientos pájaros en su casa.

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