«Me gusta la melancolía de los gallegos»

elisa pérez / s.g. CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

PACO RODRÍGUEZ

El artista portugués mostrará hoy sus influencias jazz junto al pianista Abe Rábade, en el escenario de Códax

08 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el humor que lo caracteriza, Salvador Sobral (Lisboa, 1989) no duda en reírse de lo delicada que se encuentra su voz después de una intensa jornada de ensayos. «Ahora mismo soy todo menos la voz de Galicia». A pesar del cansancio vocal, el músico se muestra emocionado por volver a actuar en nuestra comunidad, donde ya tiene una cierta experiencia. «Me gusta Galicia por su lengua y por sus habitantes, que, al igual que los portugueses, son melancólicos. También me atrae especialmente la música gallega».

Aquí se siente como en casa, donde compartirá hoy escenario con el compositor y pianista compostelano Abe Rábade, a partir de las 20.30 horas en las bodegas Martín Códax. A él lo descubrió a través del batería de su banda, y de su personalidad destaca lo hiperactivo que es en la música. «Abe es una persona interesante e interesada, su curiosidad musical no tiene límites. Los dos compartimos un terreno común, el jazz, además del interés por la música popular. Siempre me hace ilusión tocar con gente distinta, y con él es un lujo compartir escenario».

Junto a Rábade, Salvador presentará temas originales de su repertorio e interpretará canciones de artistas a los que admira. Ambos regalarán a los presentes en el concierto de Os Xoves de Códax de esta noche la versión musicada de un poema de Celso Emilio Ferreiro.

La relación del portugués con el jazz no es reciente. Cuando estuvo viviendo en Mallorca, y tocando en diversos bares, comenzó a alimentarse de los sonidos de reconocidos músicos como Chet Baker o Billie Holiday, y se quedó prendado. De todas formas, no se cierra a ningún estilo. «La raíz de mi música es el jazz, aunque no creo que sea exclusivo de este género. En cuanto a referencias, tengo mil, la música jazz nunca acaba».

Para Salvador, cada concierto es especial, y el que ofrecerá en Martín Códax no es menos. «Mis deseos para hoy es que mejore mi voz, y ser libre en el escenario, eso siempre».