Grupos de consumo, venta a granel, auge de los productos ecológicos... La apuesta por la sostenibilidad enraíza en Arousa
08 feb 2019 . Actualizado a las 20:57 h.El plástico se ha convertido en uno de los grandes problemas del comienzo de siglo. Es un producto cómodo y versátil del que hemos abusado más allá de lo razonable. Así que ahora toca desandar camino, deshacer el entuerto. Sacar el carrito de la compra del trastero y abonarnos a las bolsas reutilizables. La batalla contra el plástico no ha hecho más que empezar, pero ha obligado a los ciudadanos, incluso a los más reacios, a replantearse algunos gestos cotidianos. Y ha dado un empujón al cambio de otros muchos hábitos, dando paso a formas de vida más saludables, menos agresivas con el entorno. En resumen, más sostenibles.
Queda feo decirlo, pero en gran medida somos lo que consumimos. Cada una de nuestras adquisiciones puede marcar una diferencia. En Vilagarcía, la posibilidad de hacer la compra de una forma alternativa se va enriqueciendo poco a poco. En la ciudad funciona, desde hace años, un establecimiento de venta de alimentos a granel, O Graneiro de Amelia. El local lleva en funcionamiento cinco años y sus responsables están encantados. Así lo relata el responsable de zona, Edgar Ramírez. «Á xente cada vez lle gusta máis comer sano, e outro dos factores que nos diferencian é o respecto ao entorno. Levamos anos reducindo ao mínimo o uso de plásticos». Así que las compras viajan, aquí, en bolsas de papel. Y cada vez más, en los frascos y tápers con los que los clientes llegan de casa. «Cada vez a xente está máis sensibilizada con estas cousas», nos cuentan desde detrás del mostrador.
Bembó es otra de esas tiendas que pretenden facilitar una compra militante a quienes quieren cuidarse y cuidar su entorno. Vanesa Feixó, su responsable, asegura estar encantada con cómo navega la iniciativa, que se caracteriza por su apuesta por los alimentos de calidad y de proximidad. El local es cabecera, desde hace ya algún tiempo, de uno de los grupos de consumo responsable que funcionan en la ciudad, y del que forman parte 35 familias. «Fan os pedidos na fin de semana, e os mércores servímosllos. Traballamos con produto de proximidade, normalmente cunha cooperativa de Melide, e intentamos convencer á xente para que consuma produto de tempada. Pero como hai quen quere tomate todo o ano, temos que traelo doutros sitios, e para iso temos unha serie de contactos con produtores ecolóxicos doutros lugares», relata. Pero por este canal no solo se mueven verduras: también carne de producción ecológica porque «a excepción do polo, no resto das carnes non hai moita diferenza de prezo entre ecolóxico e non ecolóxico», relata.
En esta tienda ha ido creciendo, con el paso del tiempo, una sección de productos de higiene, tanto personal como del hogar. En este rincón podemos encontrar desde copas menstruales, a jabones y champús libres de excesos químicos. «Moitos deses produtos trouxémolos por petición dalgúns clientes», comenta Vanesa, que destaca que muchos de sus compradores son «persoas novas», aunque «o perfil é moi variado». Ese mismo tipo de productos puede adquirirse en algunos otros establecimientos de la capital arousana, como en la tienda ecológica Fume de Carozo. Allí se pueden encontrar productos respetuosos con el medio ambiente y, al mismo tiempo, con quienes le dan uso. Desde maquillaje hasta pasta de dientes en polvo. Y muy cerca de ella, en la recién nacida Reina de Saba, son los perfumes los que se venden a granel. En este pequeño local se puede encontrar, también, champú sólido y jabones ecológicos con los que lavar la loza o la ropa.
Estas nuevas formas de consumir suponen, según dicen algunos de sus promotores, un regreso actualizado al pasado. Una recuperación de las viejas costumbres que, en Vilagarcía, nunca acabaron de extinguirse. A fin de cuentas, el mercado de la capital arousana reúne muchas de las características de esta nueva forma de vida que parece ganar adeptos: producto fresco, de calidad y de proximidad. Un lujo al alcance de todos.