Armenteira vuelve a ser territorio jazz

AROUSA

MONICA IRAGO

Las noches del 12 al 14 de agosto, el recinto situado junto al monasterio acogerá un mini ciclo de conciertos

08 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Música al aire libre. ¿Puede haber una oferta más tentadora para disfrutar de las (supuestamente) cálidas noches de agosto? Probablemente, no. Si a esas dos variables sumamos aún un entorno monumental y envuelto en cierto halo de misterio, la ecuación es perfecta. Pues esa perfección es a la que aspiran los organizadores de la segunda edición del Festival Internacional Armenteira Jazz, que se desarrollará el 12 al 14 de agosto en un rincón de la comarca que, gracias a su hermoso monasterio, a las rutas de senderismo y a la Variante Espiritual, ha ido cobrando protagonismo en el verano de O Salnés.

El año pasado, el festival internacional fue todo un éxito de público. Tanto en los conciertos nocturnos como en los que se organizaron por la mañana. La intención, dinamizar la oferta cultural y de ocio que se desarrolla en Armenteira, se vio sobradamente cumplido. Así que este año, recuncamos.

El programa

La noche del día 12 arrancarán los conciertos. La primera cita será a las diez, con la actuación de ZéPedro Quartet. Una hora después de que arranque la música del portugués, tomará el relevo una jam session protagonizado por SPJ Group, que volverá a actuar el domingo y el lunes.

Seguimos avanzando. El domingo la música sonará ya de día: a las 12.30 horas habrá un concierto de Jazzper Dixieland Band. Ya por la noche, contra las paredes de piedra del convento resonarán los acordes de Wilfried Wilde 4Tet (22 horas). Y, de nuevo, la despedida le corresponderá a SPJ Group, que también serán los encargados de poner el broche final al festival de este año. Eso será el lunes, víspera de festivo. Para ese día ha reservado la organización el concierto de Naíma Acuña Trío, que arrancará de nuevo a las diez de la noche.

Estas tres veladas de buena música prometen llenar de buenas vibraciones el entorno de Armenteira, un rincón que se anima para sus vecinos y para todos aquellos que sepan apreciar el valor del buen jazz.