Sin Osborne, los de Santos precisan ganar hoy y el domingo para zanjar su cruce, o un triunfo para forzar el quinto partido
05 may 2017 . Actualizado a las 09:26 h.La eliminatoria de play-offs entre el Cambados Cidade Europea do Viño 2017 y el Aceitunas Fragata Morón se traslada a tierras sevillanas. Con dos partidos en el Pabellón Alameda, esta noche a partir de las nueve, y el domingo desde las siete de la tarde. Uno y otro equipo intentarán evitar tener que volver a verse las caras el próximo martes en O Pombal, en un quinto partido al que se llegará si ninguno de los dos logra hacer pleno en sus dos choques con el Aceitunas Fragata como anfitrión.
El Morón le birló al Xuven el factor cancha el pasado domingo. Con un 74-82 que empataba la eliminatoria, merced a un tercer cuarto en el que los hombres de Rafa Rufián hicieron lo que su técnico les había pedido desde el primer día y no habían sido capaces de realizar en los seis cuartos precedentes. Obligar a los de Manu Santos a jugar 5x5, y arrebatarles el control del rebote. Con el cuatro sureño, Mansour Kasse, convertido en mvp de la segunda jornada de los play-offs de la LEB Plata con 15 puntos, 9 rebotes, y 24 de valoración.
Recuperar la versión del primer día, en el que el Cambados 2017 fue mucho más superior a su rival de lo que refleja el 78-70 final en O Pombal, se antoja crucial para los intereses del conjunto amarillo. Una empresa para la que, sin embargo, el entrenador arousano ha visto mermada la mano de obra con la que poder levantarla.
Así, este será el primer partido de la temporada que el Xuven juegue sin el que ha sido su escolta titular desde el primer día. Un Brantley Osborne que el miércoles volvía a su país, los EE.UU, para aprovechar una oferta de trabajo al margen del baloncesto que no admitía más demora.
Si perder pieza de tal calibre no era ya de por sí un problema en un sistema de rotaciones milimetrado como el de Santos, los problemas físicos con los que se ha desplazado a Morón el equipo no hacen más que alimentar las dudas respecto a la capacidad de reposición del Xuven. Con Cheda, candidato junto a Baiget a suplir a Osborne en el quinteto titular, mermado por unos problemas en la espalda, y Charles Nkaloulou, el jugador franquicia de la plantilla, con una rodilla tocada a raíz de un golpe en el partido del pasado domingo. Y todo ello, «frente a un equipo muy físico, y de mucho talento ofensivo», resaltaba ayer Santos ya desde Morón, a donde el Cambados 2017 tuvo que desplazarse en dos furgonetas en vez de en su bus adaptado, por falta de presupuesto.
Un pabellón con 812 asientos que apunta a lleno absoluto
«Preparados para encontrarnos una pista muy complicada, siempre llena». Así se refería ayer Manu Santos al cambio de cancha en su eliminatoria con el Morón. Un Pabellón Alameda dotado de cinco gradas, y una capacidad para 812 espectadores sentados. Ayer a mediodía ya se había vendido el aforo de dos, informó el presidente del club andaluz, Raúl Pérez. «Creo que el pabellón se va a llenar», augura el directivo, aún con precios por encima de los fijados por el Xuven en O Pombal: 10 euros la entrada para el socio y 12 para el resto, con abonos para los dos encuentros de 15 y 20 euros, respectivamente.
El entrenador del Aceitunas Fragata Morón, Rafa Rufián, resaltaba ayer, como ha venido haciendo antes y después de cada uno de los dos partidos precedentes de la eliminatoria, que las dos claves para que su equipo salde con éxito sus duelos con el Xuven incluyen hacer «lo que hicimos en la segunda parte del domingo, obligarles a jugar 5x5, y controlar nosotros el rebote».
Dudas locales bajo sumario
Sobre el capítulo físico, Rufián declara que «tengo dos dudas, pero no te las voy a desvelar; no le voy a dar pistas a Manu -Santos-». Lo lógico dentro de la partida de ajedrez en la que ya se ha convertido el cruce, y en la que poco se puede ya esconder.
Sobre la salida del tablero de Osborne, el técnico andaluz cree que «va a reforzar al Xuven, lo va a unir más como grupo», si bien «si somos capaces de poner su mismo nivel de concentración e intensidad, podríamos aprovecharlo».