Piscis tira del juvenil Nacho para poder cerrar su lista de 16 ante un líder Cerceda que encadena seis jornadas sin perder
10 ene 2016 . Actualizado a las 05:05 h.Descartada una metamorfosis radical, algo harto complicado a estas alturas de la película y dados los mimbres manejados, el presente Arousa se topa esta tarde (O Roxo, 16.30 horas) ante uno de esos escenarios en los que la suerte, ese duodécimo efectivo que siempre acaba jugando los partidos de fútbol a cada lado del campo, parece tener mucho que decir. Porque, al menos a simple vista, no se atisba un solo elemento de juicio que a priori permita apostar por el conjunto arlequinado como caballo ganador en su visita de rigor a la casa más acaudalada de cuantas hoy lucen blasón en el grupo gallego de la Tercera División. La de un Cerceda que lleva más de una década golpeando sin éxito el aldaba de la puerta de entrada en la Segunda División B, a base de reunir grandes cuadrillas de futbolistas que le permiten vivir de manera prácticamente indefinida en los cuatro puestos de honor de la clasificación liguera.
De hecho, el Cerceda recibe al Arousa como líder y campeón de invierno, tras sumar 39 de los 57 puntos en juego. Trece más que su visitante.
Otro dato que define hoy los papeles de Goliat y David sobre el césped de O Roxo es la fuerza de la inercia de las trayectorias, tan razonablemente fácil de acelerar en positivo, como difícil de anular cuando la línea apunta en descendente. Y en este punto, el Cerceda busca enlazar la que sería su séptima jornada puntuando, tras encadenar cinco triunfos y un empate a 1 la pasada semana, tamén en O Roxo ante la a día de hoy principal alternativa al presente líder, un Boiro segundo a tiro de 3 puntos del conjunto que dirige el ex futbolista del F.C. Barcelona Ángel Cuéllar. El Arousa, por el contrario, solo ha sido capaz de ganar uno de sus últimos siete partidos, con derrota siete días atrás ante el Racing Vilalbés y 7 escasos puntos de los 21 últimos en juego en su casillero.
Defensa inédita a la fuerza
Mal punto anímico de partida este para un plantel que el jueves recibía el mazazo de saberse privado para lo que resta de la temporada del para más de uno su mejor jugador, Álex Freire, que sufre su tercera gran lesión en la rodilla derecha en la carrera de un futbolista con tan solo 26 años. Sin él, y con Marcos sancionado hoy por acumulación de tarjetas, Piscis se desplaza con tan solo tres defensas específicos del primer equipo arlequinado. Los tres, centrales. Con Cardeñosa teniendo que reconvertirse en lateral derecho y Alfonso en izquierdo, algo a lo que desgraciadamente se han tenido que habituar esta temporada como parches en más de uno y dos partidos. Aitor Díaz formará pareja en el centro de la zaga con Rivas, retrasado desde el doble pivote. Y con Vixo todavía convaleciente de una lesión en un dedo de una mano, para poder completar su convocatoria de 16 el técnico del Arousa ha tenido que tirar de prestado del conjunto de Liga Nacional Juvenil llamando al lateral Nacho.
Sin duda, una circunstancia nada halagüeña cuando toca medirse a domicilio al sobre el papel mejor equipo de la competición. Pero sobre todo a un rival, el Cerceda, reconocido por su gusto por llevar la iniciativa de los partidos con el balón a ras de suelo, y por su alta capacidad resolutiva en la portería rival, que ataca con la paciencia como camino y la posesión como medio de transporte.
El técnico del Arousa imaginaba ayer «un partido moi físico», como el que se supone le esperan a todos los equipos que hoy juegen en Galicia sobre campos de hierba natural. El tiempo podría resultar el único, pero quién sabe si suficiente, aliado del conjunto arlequinado en pos de los 3 puntos.