Un morito asomó entre gorriones y gaviotas

O Grove fue sede de la maratón nacional de avistamiento de aves, en la que Galicia quedó en tercer puesto

la voz

El equipo que más aves avistó registró 117 especies, entre las que abundaban gaviotas, espátulas, patos, alguna golondrina y hasta un morito, un ave de las marismas, común en el Guadalquivir que en Galicia es más difícil de encontrar. Esto y más dio de sí el Gran Reto de la Sociedad Española de Ornitología (SEO), una suerte de finalísima de todas las maratones de avistamiento de aves que se celebran en España durante el año, y que esta en edición, la sexta, recaló en la comunidad gallega.

La elección de O Grove no es casual. Además de tener una gran riqueza y varias zonas de protección de aves, este Concello está haciendo una fuerte apuesta por la ornitología como recurso turístico, mediante la asistencia a ferias del ramo y a la adecuación de su infraestructura para dar servicio a los aficionados. No es un valor a desdeñar, ni mucho menos, pues el avistamiento de pájaros moviliza en Europa a miles de personas cada año.

Pero este fin de semana tocaba competir. El equipo de casa, el Galicia Birding Team quedó tercer clasificado dentro de la categoría tradicional, esto es, la que utiliza vehículos motorizados para seguir el rastro de los pájaros, por detrás de Carricerines sin patria -el representante de Castilla La Mancha- y de los catalanes. En la categoría ecológica, en la que solo se puede ir a pie o en bicicleta, la victoria se fue también para Cataluña, una comunidad en la que hay mucha afición.

El Gran Reto duró 24 horas, desde la medianoche del viernes hasta la medianoche del sábado, y se desarrolló entre las provincias de Ourense y Pontevedra. O Grove actuó como puerto base y aglutinó buena parte de la actividad de la competición nacional. Por allí se quedaron buscando pájaros varios equipos y allí tuvo lugar ayer la entrega de premios. En esta gran final participaron 38 personas, repartidas en diez equipos procedentes de toda España, entre las cuales no faltó representación de la casa: los grovenses Xurxo Piñeiro y Cosme Damián.

Hubo suerte. La ciclogénesis se alejó a tiempo para que los participantes pudieran «pajarear» sin mojarse. El viento sopló más de lo deseable, especialmente a la hora de buscar aves en la costa, pero el balance que hace la organización de este Gran Reto en Galicia es muy positiva, según explicó Jordi Prieto, de SEO/BirdLife. «Lo más importante es que la gente se lo pasó bien». Y dentro de este balance caben, también, las anécdotas, como la que protagonizó el equipo que se paró en una gasolinera y, ni cortos ni perezosos, dejaron plantado el coche ante el surtidor en cuanto creyeron oír a un cárabo, una rapaz nocturna. Según cuentan, el empleado no daba crédito. Es lo que tiene la pasión por los pájaros y demás fauna alada.

38 participantes

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