Piden medidas para evitar el deterioro ambiental y de los restos arqueológicos con una travesía por la ría
12 sep 2014 . Actualizado a las 19:24 h.«A loita continúa». La frase es del portavoz del colectivo Pandulleiros de A Illa, Pablo Iglesias, pronunciada ayer a las ocho y media de la tarde nada más tomar tierra en la playa de O Bao. Él y el resto de la tripulación regresaban de una travesía de cuatro horas por la ría de Arousa convocada para reivindicar la protección integral de Areoso. Se trata de un islote situado al oeste de A Illa que por sus aguas cristalinas y su blanca arena algunos ya han bautizado como el Caribe gallego. Pero sus méritos trascienden cuestiones estéticas. En Areoso están catalogados cinco monumentos megalíticos funerarios, de los que salieron a la luz dos a raíz de los temporales de los últimos inviernos. Los restos están a la intemperie, con el riesgo de deterioro que ello comporta. El colectivo Pandulleiros lleva meses pidiendo que se tomen medidas para proteger estas mámoas del Neolítico y un asentamiento de comienzos de la Edad de Bronce localizados en este islote, pero el tiempo pasa y la Administración no toma cartas en el asunto. Por informes no será; expertos del Consello da Cultura Galega, del CSIC y de la Diputación evaluaron y catalogaron ya este patrimonio. Así que en A Illa, como hicieron otras muchas veces y para otras causas, decidieron dar un paso adelante y hacerse ver y oír con una protesta muy marinera. Una treintena de embarcaciones tradicionales de toda la ría, dornas de la Escola de vela de A Illa en su mayoría, se hicieron ayer a la mar y pusieron rumbo a Areoso. El viento no fue un buen aliado, de modo que la lectura del manifiesto hubo de hacerse a bordo, pero al abrigo de Punta Campelo. Hasta anoche nadie de la Administración se había puesto en contacto con Pandulleiros, así que en A Illa seguirán batallando para que Areoso no pierda su condición de paraíso, ni sus recursos marisqueros, ni sus tesoros arqueológicos.