Una entorno para pasear, para ver y para comer

La Voz

AROUSA

Para pasear. El mismo campo de batalla en el que hoy pelearán los vikingos sirvió al Concello para diseñar un paseo que parte de los molinos de Catoira y discurre hasta el límite con Valga.

Para ver. Catoira ofrece varias opciones a los amantes del paisaje. Destacan los restaurados molinos y la laguna de Pedras Miúdas. El puente del AVE se acaba de incorporar a la estampa.

Para comer. Casa Emilio no tiene la fama que tiene solo por sus lampreas. En cualquier época del año se puede disfrutar de un buen plato de comida casera.