«Venimos de Granada cada año; ¡qué buen tiempo tienen aquí!»

Susana Luaña Louzao
susana luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Desde Granada llegaron el miércoles a Valga cuatro familias enamoradas del Camino.
Desde Granada llegaron el miércoles a Valga cuatro familias enamoradas del Camino. fotos < / span>martina miser< / span>

La conversación con los caminantes permite recorrer el mundo y aprender varios idiomas sin salir de Valga

20 abr 2014 . Actualizado a las 06:57 h.

Los camioneros es un bar a la orilla de la N-550 en Valga que bien podría llamarse Los peregrinos, dado que camioneros con la crisis hay cada vez menos y peregrinos, con la imparable moda del Camino de Santiago, hay cada vez más. Su dueño, José Manuel, admite que fue un éxito de una estrategia empresarial que ya había puesto en marcha su padre. «Puxen un letreiro para que se decaten de que poden vir e voltar á ruta sen desviarse, porque iso é o que eles queren, non saír do camiño». Y acertó. Además abre todos los días a las cinco de la mañana, para dar el desayuno a los más madrugadores. Estos días no paran. La Semana Santa está siendo un hervidero de gente en el Camino Portugués.

Entre los que el miércoles consumieron en El camionero se encontraba Candela Bermúdez y otros quince granadinos que la acompañaban. Ella era la primera vez que hacía el Camino, pero no así sus compañeros. «Venimos de Granada cada año; ¡qué buen tiempo tienen aquí!», se sorprendían del calor de esta semana. Pero aunque lloviese lo agradecerían igual: «¡Lo que tenemos que rezar en Granada para que caigan cuatro gotas!», admitía Candela. «Aquí tienen este paisaje maravilloso. Voy a volver el año que viene. Esta vez lo hicimos con unos amigos que llevan ocho viniendo, cada vez por una ruta distinta, estamos pensando en que el próximo año podemos salir de Irún», contaba ante un gran bocadillo de jamón.

Todos los días del año

A escasos metros del bar está la senda. Todos los días del año, Protección Civil tiene allí una unidad móvil para recibir, atender e informar a los peregrinos que se acercan, tanto si ese día no llega ninguno como si lo hacen a cientos, que es lo que pasa ahora en Semana Santa. «Empezamos en 1999, vimos que había esa carencia e xa non deixamos de facelo, fora ou non Xacobeo», subraya José Manuel Otero, presidente de la agrupación. Es, además, una experiencia singular para los voluntarios, porque a Valga llegan a través del Camino Portugués peregrinos procedentes de todos los rincones del mundo, desde Inglaterra a Estados Unidos y desde Marruecos a Corea. «Dende 54 países distintos os temos contabilizado, e falas con eles e ata aprendes algo dos seus idiomas; é como percorrer o mundo sen saír da casa, como viaxar polos cinco continentes».

Los voluntarios se turnan para que siempre haya alguien tomando nota del que llega, ofreciéndole la posibilidad de sellar la Compostela, informándole sobre lo que necesiten, ofreciéndole asistencia si la precisan y cuidando de que la ruta esté siempre en condiciones.

Mientras José Manuel contaba cómo una vez había llegado un grupo de bomberos de Nueva York o cómo todos los años repetía la Policía Local de Madrid y una brigada de extinción de incendios de Portugal, una excursión de alumnos procedentes de Braga pasó con las miras puestas en la fachada de la catedral de Santiago, que esperaban admirar al día siguiente. «Llegamos con los pies fastidiados y cansados, pero es una experiencia única», decían sus profesoras en un más que decente castellano. Eran setenta, y todos pidieron sus credenciales. Un sello que ya forma parte de la colección de Compostelas que tiene un americano.

El presidente de Protección Civil admite que cada vez llegan más a Valga, «porque o Camiño Francés está masificado; eu fíxeno e está xa moi comercializado, esta ruta é máis tranquila». Por eso, para ellos, «todos os anos son Xacobeo».

un grupo andaluz llegó el miércoles a valga

«Llegamos con los pies fastidiados y cansados, pero es una experiencia única»

«Vamos a volver el próximo año, estamos pensando en que podemos salir de Irún»