«La construcción naval está muy próxima a la arquitectura»

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

AROUSA

PACO RODRÍGUEZ

El nuevo museo de O Grove será «un edificio vivo» y muy utilizable

23 mar 2014 . Actualizado a las 06:54 h.

A Pedro Taboada le apasionan por igual el mar y la arquitectura. Y de esta conjunción nació el proyecto del futuro Centro de Interpretación da Carpintería de Ribeira de O Grove. Un inmueble que ya ha llamado la atención por su singularidad. Catorce personas han trabajado en este diseño con un objetivo muy claro: «Que fuera un edificio vivo», relata su autor.

-¿De dónde le viene su afición a la carpintería de ribera?

-En realidad siempre he tenido afición al mar y a navegar. Y a la construcción en madera. A las dos cosas. Hace tres o cuatros años coincidí en un proyecto europeo de investigación sobre construcción naval y embarcaciones tradicionales. Y ahí tuve oportunidad de todos esos anhelos verlos reflejados en un grupo de personas. Fue un trabajo muy bonito y está todo publicado. A través de ese proyecto contacté con Agalcari y con Pablo Carrera, director del museo del mar. Fui aumentando el conocimiento y aprendiendo de ellos. La construcción naval en madera está muy próxima a la arquitectura. Las herramientas son muy parecidas.

-Para realizar este proyecto se habló con todo el mundo ¿por qué?

-Porque queríamos que fuera un edificio vivo. Durante la época del bum inmobiliario se construyó mucho. Nosotros hablamos con la gente que iba a usar el edificio, hablamos con marineros, con la escuela Aixola de Marín, con la federación gallega, con toda la gente que de alguna manera podía tener intereses en ese edificio para ver qué necesitaban. Tratamos de darle un lugar y un espacio para lo que ellos precisaban. Creímos que era enriquecedor compartir toda esa experiencia y sabiduría. Y así el proyecto iba adquiriendo más complejidad. Casi todos los espacios albergan varias funciones. El aula audiovisual es una grada que se abre sobre el aula magna. El aula teórica se abre sobre el obradoiro. Todos los espacios tienen muchas posibilidades de uso y eso ha sido por querer satisfacer las demandas de toda esa gente implicada.

-Es fácil ver en qué se inspiró para el edificio, pero es algo más que un barco invertido.

-Es una metáfora de muchas cosas. La primera analogía es la forma del barco. El casco de la embarcación no solo permite navegar al marinero, es lo que lo protege. Esa protección hacia la carpintería de ribera es la que queríamos reflejar. Hicimos un inventario de astilleros y, en la mayoría de los países, habían desaparecido. En Galicia localizamos cien astilleros y 25 estaban en activo. Pero indagando después llegamos a tener confirmación de que en algún momento hubo 500. Un patrimonio como ese no lo hubo en ningún lugar de Europa. La fibra de vidrio ha desplazado a la construcción en madera. Por desconocimiento. Y cuando ves eso, es que nos estamos perdiendo parte de nuestra propia identidad, estábamos perdiendo una parte de Galicia como país. Hay otra parte que se quiere reflejar en el edificio, que es la investigación. La idea es que en ese centro se investigue, se construyan prototipos, maquetas...

-¿Supone un reto hacer un edificio de algo que no existe en España?

-Sí, fue un reto porque partíamos de que no existía. Agalcari, la Asociación Galega de Carpinteiros de Ribeira, quería un edificio que los representase a ellos y a su forma de entender la construcción naval y en madera. La idea del barco era evidente. Ellos construyen barcos y en algún momento pensamos que fuera un edificio que pudiera construir un carpintero de ribera. Y entonces empezamos con la idea del barco. Después del pecio, del barco embarrancado... Evidentemente la idea del barco era inicial, es una cubierta de madera. Tomamos la forma de un galeón, pero ahora está deformada. Está filtrado y tamizado por la arquitectura. No teníamos tampoco programa, hicimos junto con toda esta gente que colaboraba, un esquema de cursos y actividades e inquietudes que tenían ellos y que se podían celebrar dentro de ese edificio. El proceso ha sido sencillo.

pedro taboada arquitecto del centro de interpretación da carpintería de ribeira