Crece el número de aspirantes al plan del truel

vilagarcía / la voz

AROUSA

12 feb 2014 . Actualizado a las 06:52 h.

En la Cofradía de A Illa están tramitando el plan experimental del truel, sin prestar especial atención a las quejas y acusaciones que desde varias agrupaciones de mejilloneros se están lanzando contra los colectivos que trabajan con este arte de pesca. Un arte que, por cierto, cada año gana adeptos. A las setenta personas que el año pasado tomaron parte en este plan -y entre las que la Xunta debería seleccionar a aquellas que efectivamente hiciesen uso de ese permiso- se han sumado este año nuevos solicitantes. En concreto, son 22 los profesionales del mar que quieren probar suerte con el truel y que reúnen el primero de los requisitos necesarios para poder aspirar a una de las plazas del plan experimental: tener permiso de nasa de nécora y camarón y haber justificado ventas en lonja. Además, aún habría unas quince personas más interesadas en empuñar el truel, pero que parecen forzosamente descabalgados del plan experimental al no reunir las condiciones requeridas por la Xunta.

Depende de esta Administración fijar finalmente las condiciones de trabajo de los trueleiros. Y en A Illa confían en que la Xunta haga oídos sordos a la petición planteada por los titulares de unas ochocientas bateas de la ría de Arousa que no están conformes con que los trueleiros trabajen desde las mejilloneras. Varias agrupaciones han suscrito un escrito en el que piden a la Xunta que anulen ese plan de trabajo al entender que los trueleiros ocasionan graves pérdidas a los mejilloneros ya que con su acción acaban provocando el desprendimiento del mejillón de las cuerdas.

«O trueiro do que falamos naceu nos anos cincuenta, ao par das bateas, e ata o de agora non houbo nunca problemas», señalaban ayer desde la cofradía de A Illa. Los mariscadores también atribuyen la tensión surgida hace un par de años a la crisis que atraviesa el sector del mejillón, acuciado por todo tipo de problemas.