Un «flashmob» como perfecto regalo de cumpleaños

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Si quiere sorprender a algún amigo regálele un flashmob por su cumpleaños. O por su boda. Ahora es posible en Vilagarcía. La asociación Nydia le da la oportunidad de preparar algo distinto, algo sorprendente.

El origen

Comencemos por explicar qué es un flashmob. O mejor aún, cómo empezó todo. Según la Wikipedia, el fenómeno comenzó con la publicación en octubre de 2002 del libro del sociólogo Howard Rheingold, Smart Mobs: The Next Social Revolution. En esa obra el autor predecía que la gente usaría las nuevas tecnologías de comunicación (Internet, teléfonos móviles) para la autoorganización. Mantenemos la misma fuente para decir que el primero se organizó en Manhattan el 3 de junio del 2003 pero que apuntan que fue «un fracaso». El primero con éxito llegó dos semanas después. Bill Wasik, su promotor, cambió el método y decidió reunirse con anterioridad con los participantes en cuatro bares. Consiguió juntar a cien personas.

El presente

La cosa ha evolucionado pero sin perder el toque de gamberrismo y diversión que ejerce de elemento fundamental. Volvemos a Nydia. Su primer flashmob llegó en la boda de un compañero, en A Estrada. Imagínense la escena. En pleno banquete aparecen cuarenta chavales que se ponen a bailar. Mucho mejor que la llegada da la Tuna, que era lo que se estilaba hasta hace poco en esas celebraciones. Aquello sucedió hace un par de años y dejó huella. La suficiente como para que se corriera la voz y empezara a sonar el teléfono. Y para que en Nydia comenzaran a plantearse la posibilidad de tomárselo más en serio

El paso adelante

Ha sido ahora cuando en Nydia se han decidido a dar el paso adelante. A ofrecer flashmobs como parte de su catálogo y como un método de financiación para el grupo. Es decir, los van a usar para lograr dinero para vestuario y demás. Mucho no pueden conseguir, eso es verdad porque su tarifa es mínima. Pongamos un ejemplo: una actuación de treinta personas durante un cuarto de hora costaría la friolera de cincuenta euros.

Adaptable

Evidentemente, todo es negociable. El número de personas que tomarán parte en la actuación, el lugar en el que se desarrollará e incluso la temática. En Nydia poseen un catálogo de coreografías que ya tienen notablemente preparadas pero con un margen mínimo de un par de semanas se atreven a lo que le echen. Cuenta Ricardo García, alma máter de la agrupación, que pueden preparar las actuaciones -aunque en este caso convendría hablar de apariciones- con tan escaso margen porque se han acostumbrado a ello desde que colaboran con el Cortegada. Porque los miembros de Nydia se han convertido ya en uno de los dos momentos ineludibles (el otro es Antolín haciendo gestos desde el parqué para decir qué número ha salido en la rifa) de los descansos de los encuentros del Portomar Cortegada. Cada quince días se lo curran e intentan sorprender al público de Fontecarmoa durante sus cinco minutos de actuación. Y lo cierto es que su evolución ha sido notable desde que comenzaron.

El escenario

A Nydia le da igual el escenario. Pueden realizar su flashmob en el despacho de una oficina, en una cafetería, en Fontecarmoa o en el auditorio, que allí fue donde se la jugaron sus propios compañeros a Ricardo en su cumpleaños. De lo demás se ocupan ellos. Por tener, hasta tienen un generador para conseguir electricidad en el caso de que el lugar elegido para la actuación no dispusiera de suministro.

La experiencia

Hará en septiembre siete años que Nydia comenzó a funcionar. Y hace tres o cuatro años que los chavales que allí dieron sus primeros pasos comenzaron a plantearse la necesidad de dar una salida más a toda esa creatividad. Ahora, tienen ya una notable presencia en Vilagarcía y participaron, sin ir más lejos, en la reciente inauguración del Salón García.

La advertencia

Los responsables de Nydia siguen dándole al coco ya ya tienen más o menos claro dónde van a volver a aparecer. Así que ya sabe, si un sábado de estos va paseando por la plaza de Galicia, por ejemplo, y ve de repente a un grupo de chavales que se ponen a bailar, o que quiere interactuar con usted, no eche a correr. No hay cámara oculta por ningún lado. Seguro que serán los chicos de Nydia que le estarán felicitando el cumpleaños a alguien o que celebran la apertura de alguna tienda.