La falta de plazas en el comedor escolar separa a dos hermanos en Cambados

Bea Costa
bea costa VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

El centro pidió a Educación una ampliación pero la delegación territorial anuncia que no hará excepciones

12 feb 2014 . Actualizado a las 20:27 h.

En el colegio Antonio Magariños de Cambados se han visto obligados a echar a suertes las plazas del comedor escolar y este sistema tan aleatorio ha partido a una familia: un hermano ha tenido la fortuna de entrar en el cupo y el otro no. Los padres pidieron que se corrigiera esta situación debido a las molestias y el agravio comparativo que implica pero no fue posible, de modo que optaron porque ambos niños coman en casa. Es una de las consecuencias derivadas de la falta de plazas que padece este comedor. En contra de lo que ocurría el curso pasado, en esta ocasión la demanda supera la oferta. Hay 24 plazas disponibles y se presentaron 37 solicitudes, según los datos facilitados desde el centro.

Gestión a manos de la Xunta

Esta circunstancia viene dada por que el comedor, que fue creado el año pasado por iniciativa de la asociación de padres de alumnos, pasó este curso a depender de la Consellería de Educación, lo cual permite abaratar los menús. De los 6,50 euros al día de máximo que costaba el curso anterior se ha pasado a una tarifa de 4,50 euros, que puede reducirse a 2,50, 1 o cero euros en función de la renta familiar del chaval.

La dirección del colegio solicitó a Educación una ampliación de plazas, pero solo consiguieron ganar dos, hasta las 24 actuales. Así pues, hubo que recurrir a una criba. Se les dio prioridad a los niños que ya usaban el comedor el curso pasado, seguidos de los procedentes de familias con menos recursos económicos, los que tienen familia numerosa e incompatibilidad horaria de los padres, entre otros criterios. Se dejaron fuera a los hermanos de alumnos que cursan estudios en el colegio infantil de A Pastora y el instituto Ramón Cabanillas pero, aun así, seguía habiendo más niños que plazas de modo que la dirección optó por recurrir a un sorteo. Y este modelo no entiende de lazos familiares.

Como en los demás centros

La Consellería de Educación no tiene previstas medidas excepcionales ante situaciones de este tipo. Según informan desde la delegación territorial en Pontevedra, no se van a ampliar las plazas de comedor en el Magariños como no se está haciendo en ningún otro centro de la provincia y explican que cuando el AMPA aceptó traspasarle el servicio a la consellería, lo hizo asumiendo una serie de condiciones, entre las cuales se incluía el límite de plazas. Además, apuntan, la elección del sistema del sorteo es responsabilidad exclusiva del centro. «Podrían haber optado por priorizar por los apellidos», apuntan desde la delegación.

Los problemas en el comedor escolar del Antonio Magariños serán objeto de debate en el próximo pleno de Cambados a raíz de una moción del PSOE por la que pide que el Concello inste a la Xunta a buscar soluciones.

Carencias en el colegio Antonio Magariños de Cambados