Los chalés de A Toxa padecen una oleada de pequeños robos

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Los ladrones asaltaron al menos una decena de residencias de verano

09 jul 2013 . Actualizado a las 06:54 h.

La llegada de la temporada estival supone, para muchos propietarios, su regreso a las viviendas vacacionales que tienen en la isla de A Toxa. Pero algunos se han encontrado con una desagradable sorpresa al acceder al interior de sus residencias. Todo parece indicar que una banda de cacos ha elegido la isla para cometer sus robos. Y es que, en las últimas semanas, se han registrado alrededor de una decena de asaltos en inmuebles ubicados en este entorno.

Oficialmente, la Guardia Civil solo tiene constancia de tres robos. El primero de ellos tuvo lugar a finales del mes de mayo. Entonces, los cacos saltaron un muro de casi dos metros de alto y entraron a la vivienda por una ventana abierta. Según denunció la encargada de cuidar el inmueble, el botín estuvo formado por dos televisores, un ordenador, un equipo de música y una cafetera.

Casi un mes después, a finales de junio, es cuando se denuncian otros dos asaltos de características similares. En el primero de ellos, que se registró entre el 21 y el 26 de junio, los ladrones forzaron una ventana y accedieron al interior de un inmueble del que se llevaron dos televisores. El segundo caso denunciado tuvo lugar entre el 21 y el 28 del mismo mes. En este caso, el botín estuvo formado por un televisor y un DVD y por una máscara de Sargadelos.

De forma escalonada

Pero otras fuentes consultadas elevan hasta cerca de una decena los asaltos que han sufrido los inmuebles de estas islas en las últimas semanas. Y en la comunidad de propietarios de la isla confirman que las viviendas han sido víctimas de una oleada de robos que se ha registrado, de forma escalonada, entre finales del mes de junio y principios del de julio. La entidad se limita a explicar que el caso ha sido puesto en manos de la Guardia Civil, para que abra una investigación al respecto.

Todos estos robos tienen varias características en común, lo que hace pensar que sus autores podrían ser los mismos. Los asaltantes superan sin problemas los elevados cierres de las viviendas y, una vez en el interior de la finca, buscan una ventana mal cerrada o fácil de forzar para acceder al interior del inmueble. Una vez allí, se llevan lo primero que encuentran, sin reparar en su valor. Y es que el botín suele estar formado por aparatos eléctrico y por botellas de bebidas alcohólicas. En ocasiones ni siquiera reparan en el valor de otros objetos presentes en las viviendas y cuyo coste sería mucho más elevado que el de aquellos que ellos se llevan.