Tras la sentencia, la plantilla parte de una posición más favorable
16 jun 2013 . Actualizado a las 06:54 h.La sentencia hecha pública esta semana por el juzgado de lo Social número 2 de Pontevedra en relación con el conflicto de Cuca ha abierto un nuevo escenario en el proceso y un abanico de posibilidades en el que las mujeres han mejorado notablemente su posición. El fallo anula el traslado de la plantilla a O Grove y el expediente de regulación de empleo que Garavilla aplicó mientras este se ejecutaba y ordena la restitución de las trabajadoras a sus anteriores condiciones laborales. Pero, ¿qué puede ocurrir ahora?
¿Tiene la empresa opción de recurrir?
Puede hacerlo. El juzgado le ha dado para ello un plazo de cinco días. En caso de decidirlo así, debe presentar su recurso ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
¿Qué puede ocurrir si Garavilla recurre?
A pesar de que la sentencia es demoledora contra la actuación de la empresa, es probable que esta agote sus posibilidades legales y que, por lo tanto, recurra. Si es así, y dado que se abriría un nuevo período que puede prolongarse durante varios meses, la dirección podría solicitar que el fallo quedase en suspenso durante ese tiempo. Esto es, precisamente, lo que la plantilla tratará de evitar. El viernes anunciaban que esta misma semana presentarán un escrito en el juzgado para solicitar la ejecución inmediata de la sentencia. Su objetivo es no tener que esperar a que esta sea firme para recuperar sus condiciones laborales. En todo caso, la decisión última le compete al juzgado.
¿Qué implica el incumplimiento de la sentencia?
En cuanto se determine la ejecución del fallo judicial, el grupo conservero debe volver a poner en marcha la fábrica de Vilaxoán y restituir a las trabajadoras a sus puestos de trabajo. Además, tendrá que hacer frente a un importante desembolso económico, pues debe abonar el salario de los más de cinco meses que suma el ERE, aplicado desde enero. En el caso del personal afectado, 69 personas, la sentencia significa que no han consumido ni un día de paro. La empresa debe reintegrar al INEM el dinero que las mujeres han percibido de las arcas públicas mientras se aplicaba el expediente de regulación de empleo y abonar al personal la diferencia con sus salarios. Además, las trabajadoras podrían reclamarle otros conceptos, como los gastos ocasionados por el traslado a la fábrica de O Grove durante estos meses.
¿Podría Garavilla presentar una nueva propuesta de ERE?
Estás en su derecho, pero teniendo en cuenta que el juzgado ha determinado que no hay motivo para un traslado, parece aventurado pensar que pudiese plantearse un ERE extintivo.
¿Cabe todavía la negociación?
Sí. De hecho, CC.OO. considera que es la opción por la que debe optar Garavilla. Claro que el personal parte ahora, con la sentencia en la mano, de una posición mucho más favorable.
el futuro de las trabajadoras de cuca